Creencias que matan

VANESSA CARREÑO
Usted también se engaña, no me lo niegue. Todos lo hacemos. Pasa cuando damos por ciertas esas cosas que nos han contado desde pequeños y que difícilmente ponemos en duda. Son nuestras creencias, y muchas veces suponen un lastre.
Cada uno tiene las suyas, pero las peores son esas que están tan generalizadas que nadie piensa que puedan ser erróneas. Y sí, lo son. Al menos estas seis que quiero contarle hoy:
—Hay que aprovechar el tiempo. ¿Cómo voy a estar yo sin hacer nada? Y venga, otra cosa más. A ser posible varias a la vez. Y deprisita, que es urgente… Pues no, hay cosas que no son urgentes y que necesitan tiempo, mimo, cuidados y paciencia. Lo mismo que hay momentos para respirar y no hacer nada más. Eso sí que es aprovechar el tiempo.
—Lo importante se consigue con esfuerzo. Vamos, que «la letra con sangre entra», así que toca machacarse hasta que funcione, aunque ya ni me ilusione, ni aprenda ni disfrute.
—Las cosas son blancas o negras. O buenas o malas, o están bien o mal… No hay puntos medios, ni grises, ni otras maneras de verlo. ¿Le pasa esto? Pues sepa que nada es absoluto, que todo es relativo y que casi siempre depende.
—Dejar algo a medias es fracasar. Desde un proyecto profesional a un libro, hay quien no se permite dejar nada a medias. Es decir, que no sabe elegir, que no prioriza y que no valora su tiempo. Igual que no valorarse a uno mismo.
—Hay que ser fuerte e independiente. Y hacerlo todo uno mismo, sin pedir ayuda y sin decir «no sé». ¿Le suena? Pues es un gran error. Porque la única manera de tener bienestar es darse permiso para ser cada día como lo sienta. Unos días será más fuerte y otros menos. Unos más independiente y otros menos. Unos tendrá las cosas más claras y otros menos. Así es como funciona la vida.
—Hay cosas que son realistas y otras que no lo son. Pues no, cada uno decide lo que es realista y lo que no lo es. Y depende de cómo lo mire porque, según donde ponga el límite, hasta ahí llegará. Nadie llegó más lejos de lo que había soñado, se lo aseguro.