La nueva 'vida milagro' de Luna y Ponderoso, los osos de León
Pasaron de estar presos a vivir en un pequeño paraíso en Alemania, un bosque en la Baja Baviera. Así es la nueva vida en el santuario de Bad Füssing de Luna y Ponderoso, los osos del Coto Escolar de León que vivieron 33 años entre rejas

Luna y Ponderoso en el bosque del santuario de Bad Füssing, en Alemania, donde viven desde el 30 de julio.
Aquella noche, apenas durmieron. 22 horas de tensión hasta que pasadas las 9 de la mañana en el grupo de wasap que habían creado llegó la gran noticia acompaña de un pequeño vídeo. Luna y Ponderoso, los osos que habían estado presos 33 años en el Coto Escolar de León, estaban ya en el santuario de Bad Füssing, en la Baja Baviera, a orillas del río Eno, a 146 kilómetros de Múnich. A salvo. No se cumplieron los vaticinios de los agoreros que habían predicho su muerte durante el viaje de León a Alemania. «No lo van a resistir», decían en todos lo foros. «Una irresponsabilidad», acusaban. «Tendrán que rendir cuentas por lo que han hecho». «Vamos a pedir responsabilidades», amenazaron.
La campaña en las redes sociales contra quienes habían luchado por su liberación fue inmediata e intensa. Sin piedad. Tampoco la habían tenido con los osos cuando vivían encerrados en una jaula de apenas 600 metros en León. Tuvieron tres décadas para encontrar una solución. Para dar una oportunidad distinta a Luna y Ponderoso. Cuando los osos eran aún jóvenes. En 33 años, la mentalidad de la sociedad había cambiado, la sensibilidad social hacia los animales y los otros seres vivos que comparten planeta con los humanos era ya radicalmente diferente. No había excusas. Era insostenible.
El 29 de julio, con casi todo en contra menos los informes veterinarios y la opinión de los expertos, Luna y Ponderoso fueron sedados e introducidos en un camión adaptado para el traslado de grandes animales. 22 horas después, el 30 de julio de 2025, pasados unos minutos de las 9 de la mañana, veterinarios, responsables y cuidadores del Gnadenhof für Bären Bad Füssing recibieron a Luna y Ponderoso. Todo se había cumplido con meticulosidad germana. Era el comienzo de su nueva vida. Una «vida milagro». Empezaba para ellos un nuevo tiempo.
No era una aventura, una viaje a lo loco. Detrás había muchas horas de estudio, análisis, información científica. Y el empeño decidido de Sacrificio Cero León de sacar a Luna y Ponderoso de un cautiverio que parecía no tener fin. Como si su destino estuviera ya escrito: morir en la jaula del Coto Escolar de León.
Todo había comenzado antes. En realidad, todo había recomenzado antes, porque la liberación de los osos leoneses siempre había estado en el objetivo de las asociaciones animalistas de León. Pero una aparentemente inocente vídeo noticia en Instagram, en la que responsables del Coto Escolar ensalzaban a los osos como el gran reclamo, reactivó la lucha. Las imágenes de los dos osos languideciendo entre rejas llegaron hasta la generación Milenial, aquella que de niños había pasado por el Coto hacía dos décadas. En Instagram contemplaron estupefactos que aquellos osos que ellos vieron en su infancia seguían allí exactamente igual. Ese mismo vídeo lo vieron atónitos Pacma y la asociación protectora de animales Sacrificio Cero León con Natividad Franco Natal al frente. Así se puso en marcha la «maquinaria de la liberación».
El equipo jurídico de Pacma, dirigido por la abogada Cristina García, los técnicos de Faada (la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales) y Sacrificio Cero León asumieron la batalla legal, jurídica y veterinaria en favor de Luna y Ponderoso. Y las negociaciones con el Ayuntamiento de León. Un núcleo duro formado por Natividad Franco de Sacrifico Cero León, Yolanda Morales , responsable de Medio Ambientede Pacma y su portavoz, la veterinaria Julia Brünet, Andrea Torres, coordinadora del área de Animales Salvajes de Faada, junto a Virginia Iniesta y Andrea Linde, y los veterinarios de Zootransfer que vacunaron, hicieron la primera revisión, prepararon a Luna y Ponderoso para el viaje y gestionaron el certificado para pedir los permisos de traslado, el Traces. Todo en coordinación con el equipo técnico, veterinario y humano del santuario alemán, que aceptaron desde el primer momento acoger a los osos leoneses en sus instalaciones y darles una vida mejor.
Mientras las redes arreciaban, ellos guardaron silencio. La discreción que disparó los bulos, favoreció en cambio las visitas al Coto de veterinarios de la empresa que iba a trasladar a los osos y de técnicos del santuario alemán, incluido su director, el doctor Gaál, que viajaron a León para analizar el estado de salud de los plantígrados leoneses. También lo hizo Javier Luna Sánchez, presidente de Pacma y activista de los derechos de los animales y las personas. Con todos los informes a favor se fijó la fecha para un viaje en el que había riesgos pero que estaban bajo control.
Desde hace 131 días, Luna y Ponderoso viven en un espacio abierto, los dos solos, en un recinto natural con lago, arbustos y árboles que forma parte de un gran bosque de 10 hectáreas en el que viven otros osos rescatados. No hay calles, ni casas, ni ruidos molestos, sólo el viento sobre las copas de los árboles, la lluvia y la nieve. No hay personas. Sólo animales del bosque.
«Ambos osos llegaron bien y se encuentra en buen estado», certifican desde el santuario de Múnich.
Luna fue operada en las primeras semanas. Tenía dos tumores apreciables a simple vista que nunca fueron tratados en el Coto Escolar. Ponderoso ha sido castrado y se le ha extraído un colmillo que le daba problemas. A los dos se les recortaron las garras, una «pedicura» que tampoco se les hacía en León. «Los procedimientos resultaron bien y ahora lucen muchos años más jóvenes», explica el abogado Arpad von Gaál, presidente del consejo. «Gozan de buena salud», apostilla.
En el santuario reciben alimentación adecuada para osos a base de frutas, pescado, frutos secos… y se mantienen activos. Hay un signo de que su vida ha cambiado: su pelaje. Ahora es espeso y brilla.
El aspecto de Luna y Ponderoso es totalmente diferente.
«No son agresivos y responden bien a los cuidadores. Se llevan bien entre ellos. Su comportamiento es tranquilo», explica Von Gaál.
Les gusta hacer lo que nunca pudieron. A Luna estar cerca del estanque, bañarse en él, comer fruta fresca mientras está a remojo en el lago. A Poderoso, pasear. No hay nada con lo que disfrute más.
«Parecen haber encontrado su equilibrio emocional», apuntan desde el santuario.
En Alemania hace frío ya. Ponderoso hiberna. Hace años que en invierno sólo se adormecía. Luna, como si quisiera aprovechar al máximo esa libertad de vivir en un espacio natural, se está preparando aún su madriguera invernal.

Antes y ahora de Ponderoso. En el Coto Escolar de León y el santuario de Alemania.
Si todo va bien, tienen por delante aún una larga vida. «Es difícil estimar su esperanza de vida, pero después de haber superado exitosamente los procedimientos médicos, pueden vivir fácilmente 40 años o más», apunta el doctor Gaál.
«Sólo con ver lo bien que están, cómo han disfrutado estos meses ha merecido todo lo pena», dice Natividad Franco. «No emociona ver cómo viven, a veces hasta lloramos», confiesa.
El grupo de wasap de Sacrificio Cero León, Pacma y Faada sigue activo. Reciben noticias puntuales de los dos osos. Y vídeos. Al Diario de León los envía desde el santuario Cristoph Denk, subgerente del parque.
El recinto cuenta con un sistema de seguridad que cumple con los más altos estándares, incluida protección contra excavaciones, explican los responsables del parque.
«No tenemos estatus de zoológico, por lo que no hay tráfico de visitantes dentro del recinto. Sin embargo, se puede visitar nuestro parque desde el exterior y caminar por los senderos habilitados. Desde allí se pueden observar los osos, incluyendo a Luna y Ponderoso», dicen. «Una vez al año, en el mes de junio, tenemos un día de recepción para nuestros miembros y visitantes. En esa ocasión se permite la visita en la zona frontal, pero por motivos de seguridad no se puede acceder a otras áreas del parque. Para los visitantes se ha instalado una tribuna exterior desde la cual se tiene una buena vista del recinto principal», añaden.
Guardan silencio sobre si desde el Ayuntamiento de León se han interesado por los osos.
Mantenerlos allí no es gratis. Dependiendo de los tratamientos médicos necesarios, los gastos ascienden a aproximadamente entre 50.000 y 70.000 euros por oso al año.
«Nuestra asociación, y por tanto el parque de osos, se financia exclusivamente mediante donaciones privadas. No recibimos apoyo financiero del Estado», apunta Arpad von Gaál .
El santuario tiene padrinos y madrinas que con sus donaciones ayudan a cubrir los gastos de alimentos, salarios de los cuidadores, operativos, atención veterinaria y mantenimiento. También Luna y Ponderoso pueden tener esa especie de «adopción» en la distancia, con ayuda material.
Desde julio, los osos tienen otra protectora más en Alemania, la arquitecta leonesa Mercedes Almarza Martínez, que trabaja en Dusseldorf, ha hecho de traductora y forma parte de esa tribu altruista de guardianes de la Tierra, de activista del planeta, homo sapiens que hacen sentir el orgullo de pertenecer a esta especie.
El milagro alemán de Luna y Ponderoso no es en realidad ningún prodigio. Se basa en ciencia, conocimiento, cuidados veterinarios, atención, la fortaleza de Luna y Ponderoso y el respeto a las vidas no humanas y su derecho a vivir conforme a su especie.
Cuando despierten en primavera, Luna y Ponderoso seguirán en esa nueva vida. En el estanque y los paseos. En el rumor del viento en el bosque. En la libertad que un grupo de luchadores ganó para ellos. Su «familia leonesa».
Cuenta de donaciones para los osos: Gewerkschaft für Tiere e.V. (titular de la cuenta). UniCredit Bank München: IBAN: DE12 7002 0270 0666 5283 44. La asociación está reconocida como entidad pública por la autoridad fiscal. Las donaciones son desgravables.

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El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso

El antes y el ahora de Luna y Ponderoso
