Proceso de paz herido
Tras la votación de la Asamblea General de la ONU, el embajador de Israel ante esta entidad, Dan Gillerman, calificó de «farsa humillante» la votación celebrada en la Asamblea General, además de ver con «horror e incredulidad» el apoyo que algunos países dieron a la resolución. «La farsa que ha llevado a la presentación de esta resolución no supone ningún servicio al proceso de paz», dijo el embajador, para quien «los juegos de manipulación del representante palestino son una burla para las Naciones Unidas». Por su lado, el observador permanente de la Autoridad Palestina, Naser Al-Kidwa, dio su agradecimiento a los países que apoyaron el texto, aunque se mostró contrariado por el discurso pronunciado por Gillerman que, dijo, suponía una declaración de «intimidación y chantaje». Este discurso responde, según dijo, a la «insolencia» y a la «arrogancia» con la que actúan las «fuerzas ocupantes y colonialistas» de Israel. Lo que sí quedó claro en Naciones Unidas es que el proceso de paz Oriente Medio está ahora más herido que nunca, debido a la escalada de violencia y a la determinación de Israel de edificar el muro, según la secretaría general de la ONU. El conflicto de Oriente Medio también ocupó la agenda del Consejo de Seguridad del 21 de octubre, con la participación del secretario general adjunto para Asuntos Políticos de la ONU, Kieran Prendergast, quien realizó un diagnóstico desolador del proceso de paz en Oriente Medio. «En lugar de ir hacia adelante, vamos hacia atrás, alejándonos de los acuerdos de paz y de la mesa de negociaciones», aseguró Prendergast, para quien las últimas bombas suicidas palestinas, las ejecuciones extrajudiciales de Israel y la construcción del muro no han hecho sino crear «desesperación, odio, furia y venganza». «Peor que todo ello, son las dudas -dijo- que tienen los israelíes y los palestinos de poder encontrar en el otro a un socio en el proceso de paz», a lo que se une la falta de confianza sobre la viabilidad de crear un Estado palestino, solución que contempla la llamada «Hoja de Ruta». Prendergast afirmó que este plan de paz se encuentra «atascado desde hace mucho», por lo que hizo un llamamiento a la comunidad internacional y a las partes para impulsar un nuevo proceso de negociación. En el mismo sentido se pronunció el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en un discurso enviado al Seminario sobre la Paz en Oriente Medio, que se celebra en la ciudad española de Sevilla, en el que reiteró la urgencia de contener el conflicto palestino-israelí. En el discurso -que fue leído por uno de sus colaboradores-, Annan dijo que la comunidad internacional debe seguir presionando a las partes para que actúen con mesura, eviten una mayor escalada de la violencia, respeten el derecho internacional y cumplan los compromisos de la «Hoja de Ruta». Una de las grandes preocupaciones de la ONU son los efectos que la construcción de un muro está teniendo en las condiciones de vida del pueblo palestino, por las severas restricciones al movimiento que les impone. «La tasa de desempleo en Gaza y Cisjordania ha crecido hasta el 36 por ciento, y el número de palestinos por debajo del umbral de la pobreza es del 60 por ciento», dijo Prendergast.