La vanguardia del Biscione
Si la deportividad se le supone, Alfa Romeo riza el rizo, lo rizará a partir del próximo febrero, con una realización GT que vuelve a situar al fabricante transalpino en la cúpula del placer...
Tan atractivo como «moderadamente» agresivo. Tan grande como compacto (4,49 metros) y poderosamente inspirado en la plataforma del 156, una de las mejores bases que haya logrado nunca Alfa Romeo, el Alfa GT recoge todas las herencias de un pasado glorioso... y de un excitante porvenir. Hacía tiempo que el virus no atacaba con tanta virulencia. Cual si de una incontenible epidemia se tratase, la aparición (será en los primeros compases del 2004) del Alfa GT supondrá todo un incontenible revulsivo para un fabricante más cercano a las realizaciones deportivas que a cualesquiera otros «insulsos» planteamientos automovilísticos de los que, lamentablemente, tanto pueblan los catálogos en los últimos tiempos. El Centro Stile de Bertone se ha encargado de firmar una realización que, al decir de los expertos, recuerda bastante a aquel Giulia Sprint GT de 1963. Quizá en su silueta... tal vez en su acusado carácter deportivo... sin duda por su particular impronta. El actual GT mantiene la más estricta personalidad de un verdadero dos plazas: delanteras de ensueño y minimalistas traseras, de forma que su tendido techo acaba por configurarlo en -casi exclusivamente- biplaza a efectos de utilización práctica, por mucho que el fabricante lo publicite como un cinco huecos. Es de lo que se trata, de seguir conjugando, en todo su esplendor, la filosofía «dos puertas»: palanca de cambios tan corta como prominente la bola de remate, asientos de inspiración deportiva -como el conjunto de pedales- y un cuadro preciosista en el que destacan especialmente dos generosos relojes redondos y otras dos pequeñas esferas. Un conjunto que recordará, a los usuarios de la marca, las soluciones aplicadas por la Alfa Romeo en su adorado 156. La consola central es idéntica a la del Alfa 156, dotada de una generosa pantalla multifunción y de los ya conocidos mandos giratorios para el accionamiento de la climatización. En el exterior, el incombustible scudetto continúa presidiendo una carrocería de líneas fluidas en las que se observan pinceladas tan sugestivas como las de unos grupos ópticos zagueros que vienen a convertirse en sólo un rasgo. Una conjunción que acaba por redondearse con la tendida luneta trasera, en forma de «gota» descendente hasta, la también inevitable, cauda tronca . En el capítulo motorístico, Alfa Romeo rendirá culto a la inyección directa de gasolina: 2.0 JTS de 165 caballos y el 3.2 V6 de 240 caballos (ambos gasolina «directa») aderezados con el turbodiesel (también «directo») 1.9 JTD Multijet que entrega 150 caballos. Tanto el V6 como el Diesel vendrán unidos a una caja manual de 6 marchas, en tanto que JTS montará una caja de 5 velocidades, aunque con la posibilidad de optar también por el cambio secuencial Selespeed, con mandos al volante y, lo mejor, una renovada electrónica que lo hace mucho más rápido y efectivo en su funcionamiento. Coincidiendo con el lanzamiento del GT, Alfa Romeo tiene también previstas algunas otras modificaciones (revisiones al alza) en su catálogos: tracción integral para el 147 y 156, una versión del preparador de culto Auto Delta para el GT y hasta -posiblemente- una variante de cuatro ruedas motrices cuya entrega podría rondar los 300 caballos... La emoción está servida. Larga vida al virus ...