Sportback, cinco puertas para el Audi A3
El pequeño A3, se hace mayor. Dos puertas suplementarias, 8 centímetros de longitud y 20 litros más en su capacidad del maletero. La tarifa oscila entre 23.250 y 39.280 euros
Y no sólo se advierte en el Sportback un mero estiramiento físico también el capítulo prestacional se beneficia del repentino enamoramiento del fabricante de los cuatro aros por la inyección directa de gasolina, que tiene su mayor exponente en un cuatro cilindros, multiválvulas y turboalimentado, que entrega nada menos que 200 caballos, perfectamente domesticados gracias a la posibilidad, como en todas de Audi, de montar la tracción integral Quattro. Lo de Audi con Sportback parece ser una suerte de apuesta para desmentir el axioma de que un modelo de cinco puertas pierde glamour deportivo (también puede ser que quiera borrar el estigma de fealdad de la anterior versión A3 «5»). Sea como fuere, el caso es que la nueva propuesta se presenta con evidentes señas de identidad y hasta cierta inspiración coupé: frontal con inédita parrilla trapezoidal, el nuevo santo y seña de los cuatro aros, la tercera ventanilla lateral y el portón trasero que, a la vez, adopta unos renovados grupos ópticos. Los estilistas germanos se afanan en demostrar que el Sportback no es un mero A3 Avant (familiar) se trata, según ellos y según las fotografías, de un coche nuevo e inédito en sus catálogos. Los 8 centímetros suplementarios se destinan por completo a la zona de carga -de ahí la veintena de litros a mayores de los que se dispone en el maletero- mientras la batalla permanece invariable aunque, eso también, la mayor altura de techo propicia más comodidad para los ocupantes de las plazas traseras. Comparándolo con el anterior A3 de cinco puertas, el Sportback presenta una apreciable ganancia de habitabilidad general. Y en el apartado de confortabilidad a disposición del conductor, apuntar la adopción de una nueva generación de volantes, tipo multifunción, firmados por Audi; que se integran en un cuadro de instrumentos con visera casi totalmente redonda que recuerda poderosamente a la adoptada en otros modelos deportivos de la marca, como el TT o el A4 Cabriolet. Claro que donde el Sportback pone el punto de inflexión es en apartado mecánico. La inyección directa de gasolina abandera las posibilidades de elección y tiene su punto álgido en el 2.0 litros TFSI de 200 caballos, aunque también existen otras delikatessen como la excelente caja de cambios automática DSG, capaz de combinar las ventajas de un cambio manual de 6 velocidades con las innegables virtudes de un cambio automático de última hornada. La consecuencia práctica es que el conductor dispone, a su favor, de un coche ágil y «alegre» de conducir, cuyas aceleraciones no transmiten «golpe» alguno de tracción, ni siquiera con el motor turbo de 200 caballos que, esa sí, puede considerarse como una auténtica pieza de carreras. Este cambio DGS está disponible en las versiones más potentes de la gama: el 3.2 Quattro (6 cilindros, 250 CV), el 2.0 TFSI (4 cilindros, 200 caballos) y el 2.0 TDI (4 cilindros, 140 CV). El novedoso cambio Tiptronic de 6 velocidades está opcionalmente previsto para la motorización 2.0 FSI (150 CV) y para el 1.6 básico (102 CV). En cuanto a las adopciones de confortabilidad y utilización práctica previstas por Audi para el A3 Sportback, señalar el diseño específico de ciertos elementos opcionales como los asientos traseros con calefacción eléctrica, así como diversas redes que permiten «panelar» y acondicionar el maletero a voluntad del usuario. Siempre con la eterna disyuntiva del kit de reparación de pinchazos en lugar de la rueda de repuesto, para el mercado español está prevista una rueda de emergencia -la también denostada galleta - puesto que, en opinión del constructor, la adopción de una rueda de repuesto de tamaño normal restaría tanto espacio al maletero como el diferencial de la tracción total. En las versiones Sportback Quattro la capacidad del depósito de combustible es mayor que en los tracción delantera.