EN PELIGRO
Nuevos desprendimientos en las Clarisas
|||| El convento de las Clarisas asienta parte del espacio que separa a las religiosas del exterior en la muralla romana. Concretamente, en una de las zonas más deterioradas del cerco. Cuando los técnicos municipales dan los primeros pasos para poner solución a este abandono endémico, las primeras lluvias del otoño han arrancado un nuevo lamento al monumento romano. Un nuevo desprendimiento afectó hace pocos días a la parte de la muralla donde se encuentra asentado un palomar. Los responsables de patrimonio asentarán las piedras y colocarán en breve unos andamios para que la muralla resista el invierno; pero sobre todo para que no haya que lamentar accidentes.