Marianela Barandalla, «voz de terciopelo»
Si Tomás Álvarez fue uno de los barítonos más sobresalientes que dio la lírica española de todos los tiempos, no se quedó atrás su mujer, la soprano bilbaína Marianela González Berriz Barandalla, conocida artísticamente como Marianela Barandalla, una tiple de extraordinarias cualidades canoras unidas a una belleza poco común que hicieron de ella una de las mejores y más cotizadas tiples de la historia del «género chico». Su voz extensa, fresca, ricamente timbrada, fácil en los agudos, era como un cristal. Sus recreaciones de Marina, Luisa Fernanda y Doña Francisquita la encaramaron a la gloria de los elegidos. Marianela nació en Bilbao el 8 de marzo de 1921. Sus primeros pasos musicales los dio en el conservatorio vizcaíno, un poco, según dice ella, «en contra a los deseos de mis padres, pues me tenía que esconder para ir a la sociedad coral a ensayar». Pronto sus cualidades innatas para el canto y para el baile le abrieron las puertas de esta prestigiosa sociedad. Perfeccionó sus estudios primero con la soprano Aurora Abásolo y después con Ángeles Otein, sus queridas maestras que siempre veneró. Como soprano solista de la coral fue contratada en febrero de 1938 para efectuar una gira, debutando en el teatro Coliseo Albia de Bilbao con Doña Francisquita y cantando luego Bohemios . El 9 de junio de 1938 cantó en el Nuevo Teatro de Victoria Marina y al día siguiente volvió a hacerlo en Doña Francisquita . Como consecuencia de esa tourné le salió su primer contrato profesional con la compañía de Moreno Torroba, destacándose en el papel de Marina que pronto se convertiría en uno de sus roles favoritos. La cantó por primera vez en el teatro Arriaga el 19 de junio de 1938, en una función organizada por la Jefatura Provincial de propaganda de Vizcaya y en conmemoración de la liberación de la Villa por el alzamiento. Los días 27 y 28 de junio, en cooperación con la compañía de Eladio Cuevas que se hallaba en el citado coliseo, cantó de nuevo Marina junto al tenor Aparicio, el barítono Plácido Domingo y el bajo Chano González. La contrata para dar un concierto en el Coliseo Albia de Bilbao, junto a la insigne Mercedes Caspir e Isasieta obtuvo un éxito clamoroso. En la temporada de invierno del año 40 forma parte de la Compañía de Moreno Torroba con la que volvió a Bilbao, y el 12 de enero de 1941 participa en el teatro Buenos Aires de la capital vasca. En febrero de 1942 interviene con la compañía de Luis Calvo en el Teatro Arriaga de Bilbao con Marina en unión con Castelló, Terol y Gimeno, y el 5 de marzo participa en el concierto que se celebró en homenaje a su colega Pedro Terol. Al año siguiente Marianela entra a formar parte de 1a compañía lírica de Verkos y José Lapuente, con la que cantó en el Teatro de Baracaldo Bohemios y El Caserío , con el tenor Párraga y el barítono Gómez Goiri. Pasa seguidamente a formar parte de la compañía de Sorozábal y después de la de Alon so, recorriendo varias veces los teatros de las ciudades , más importantes de la geografía peninsular. Al año siguiente forma parte del elenco que estrena Aquella noche azul en el teatro Albéniz de Madrid recorriendo varias ciudades con la Compañía Zarzuela de Sorozábal en 1946. En la capital vizcaína debuta en el teatro Arriaga con La eterna canción el 5 de octubre. Cantó a continuación La del mano jo de rosas el día 9 de dicho mes, con la que se despidió. Se casa en ese mismo año 1946 con el barítono Tomás Álvarez y tuvo dos hijos, uno de los cuales nació en México estando ella de gira por aquel país, en cuyo Teatro Abreu debutó en 1947 con La Chulapona . Cantaron con ella Pepita Embil y Plácido Domingo (padre) y su marido Tomás Álvarez. A raíz de ese día, los dos matrimonios formaron compañía y trabajaron durante varios años juntos cantando óperas, zarzuelas y operetas por toda Hispanoamérica. En España estrenó 1as obras El Duendecillo del Amor , Sor Navarra y La Canción del Ornadillo . En México y Cuba: La Chulapona , Monte Carmelo , Maravilla y Polonesa . En el Teatro Eslava inauguró El Desfile del Amor . También en el cine Trabajó en el cine a las órdenes de Juan de Orduña en la película Misión Blanca y apareció en las televisiones mexicanas y cubanas interpretando varias zarzuelas bajo la dirección del maestro Ernesto Lecuona. En la primavera de 1948 regresó de una nueva gira que había efectuado por tierras americanas formando parte de la compañía de Moreno Torroba. Con Operetas vienesas regresó a Bilbao el día 9 de febrero de 1950 y en el teatro Arriaga interpretó El Conde de Luxemburge , La princesa del dólar , Eva , La viuda alegre y estrenó en Bilbao El vals de los pájaros . Volvió en el año 1960/61 formando parte de la Compañía de Pablo Civil, con la que estrenó el 17 de diciembre de 1960 Luisa Fernanda acompañada de C. Munguía. Sus dotes como actriz fueron aclamados por la crítica europea y sobre todo por la americana cuando debutó en el Teatro Abreu de México estrenando La viuda alegre : «Marianela Barandalla nos dio anoche la muy grata sorpresa de hacer una de las mejores Ana de Glavari que hemos visto en nuestra ya larga vida y conste que al decir esto recordamos desde Amparo Romo hasta Pepita Embil pasando por Adelina Vheí, Luisa Vela, Esperanza Iris, Steffe Scillag, Lea Candini, Maruja González y todas las demás artistas que han hecho en México La viuda alegre . Marínale lo tiene todo para triunfar, belleza, intención, voz y elegancia». Tomás y Marianela formaron la pareja más glamurosa de cuantas por aquellos tiempos cruzaban los escenarios de los cinco continentes. Sus vidas se separaron en el año 2000, cuando Marianela quiso cantar junto a los querubines aquellas melodías que de niña le cantaba su madre como premio a su buena conducta. Tomás la siguió cuatro años después cansado de no tener a su lado a la compañera que tantas noches de gloria había compartido con él.