Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

|||| Fabricante históricamente comprometido con la tecnología 4x4, Nissan comenzó su experiencia con el Patrol a principios de los cincuenta, siguiendo la estela de aquel legendario Jeep Willys que sentaría las bases de toda una pléyade de vehículos todoterreno, ligeros y manejables, capaces de adaptarse a diversas tareas fuera de carretera. Al igual que sucediera en el mercado americano con el Jeep, heredado del modelo militar de la Segunda Guerra Mundial, los japoneses de Nissan firmarían un acuerdo (1951) con Estados Unidos para la construcción del Jeep bajo licencia, con el objetivo de ofrecer un vehículo especialmente indicado para la explotación agrícola de la época. El primer Nissan 4x4 se llamó Patrol y, aunque «físicamente» muy similar al Jeep, existían ciertas diferencias entre ambos. En lugar del pequeño motor de cuatro cilindros del Jeep, aquel primer Patrol adoptaba un ampuloso seis cilindros de 3.6 litros procedente de un camión Nissan: 85 caballos nipones frente a los 65 del Jeep americano, lo que incrementaba notablemente las capacidades dinámicas del Patrol. Con el tiempo, aquel pionero Patrol -«4W60» en clave de fábrica- evolucionaría hacia una versión Station Wagon de batalla larga y capacidad para ocho plazas, mientras el motor 6 cilindros de 4.0 litros aumentaba su potencia de 92 a 105 caballos y hasta los 125 CV con la adopción de una nueva culata. A principios de los sixties , la legendaria «Serie 60» representaría todo un hito en la producción del Patrol: fue el primer modelo en abandonar la típica austeridad militar del diseño original para convertirse en un auténtico «coche» de tracción a las cuatro ruedas. En 1974 su producción anual alcanzaba las 10.000 unidades y cuando cedió el relevo a su sucesor, aquel Patrol había superado las 170.000 unidades fabricadas. Cifra espectacular si se tiene en cuenta que se trataba de un modelo, casi exclusivamente, destinado al mercado doméstico nipón, lo que tampoco impedía a su fabricante colocar unidades en ciertos mercados sudamericanos, Argentina especialmente. La tercera generación del Patrol, la «Serie 160», lanzada en 1980, supondría un revolucionario cambio en la trayectoria productiva del Patrol: se vendía y construía en Europa. A partir de 1983 el Patrol Ebro comenzó a fabricarse en España, en las instalaciones que por entonces mantenía Nissan Motor Ibérica en la Zona Franca de Barcelona. El «160» estaba disponible con motor de gasolina 2.8 litros (120 CV) y con el diesel 3.3 litros (95 CV). A la vez que ofrecía algunos equipamientos nada habituales en un 4x4: dirección asistida y la posibilidad de bloquear el diferencial posterior. Por mucho que el fabricante continuase poniendo más énfasis en la practicidad que en el estilismo; de ahí la conservación de aquella carrocería cuadradota , poco atractiva, es verdad, aunque muy simple de producir y fácil de reparar. La longevidad sería también unas de las banderas enarboladas por el «160»: una década «en cartel», durante la cual, eso también, recibiría algunos retoques estéticos y, regularmente, mejoras técnicas hasta que en 1989 se lanzó el Patrol GR. El lanzamiento de la versión GR supondría otra segunda revolución en los planteamientos del Patrol. Se mantenía el concepto original (chasis separado de largueros y travesaños, batalla corta y larga, carácter indestructible...) a la vez que se añadía un avanzado sistema de control electrónico de la transmisión y otros sofisticados detalles: muelles helicoidales en sustitución de las tradicionales ballestas... todo un lujo para la época. También los cuatro frenos de disco y la posibilidad de elegir entre dos motores, un turbodiesel de 2.8 y un gasolina de 4.2 litros., de forma que el GR resultaba más fácil y agradable de conducir. Existe una natural progresión entre la quinta generación del Patrol, lanzada en 1998, y la segunda generación GR (el «Y61» en clave de fábrica) habida cuenta que se mantiene la tradicional estética del modelo, aunque con un frontal más atrevido y unos pasos de ruedas más marcados. Es precisamente en esa última derivación en la que se basa el actual Patrol y que va más allá del mero lavado de cara: renovado motor turbodiesel «ditrecto» (3.0 litros, 160 CV) y un diseño exterior e interior acorde con los nuevos tiempos... aunque el Patrol siga manteniéndose fiel a sus más ancestrales planteamientos: capacidad off road y robustez a ultranza.

tracking