Peugeot 607 HDI V6, las garras del león
Supera los 200 caballos y se sitúa en la cumbre HDI. La regeneración del buque insignia de Peugeot se traduce en una berlina capaz de medirse con lo más granado del segmento alto. Su tarifa arranca en 41.400 euros
Lo de Peugeot con los gasóleos potenciados era una asignatura pendiente que la marca del león acaba de aprobar... cum laude . Eso, y la revitalización estética, convierten a la berlina 607 en uno de los modelos altos de gama más apetecibles, y asequibles, del actual panorama europeo. Capaz, ahora sí, de codearse sin complejos con las realizaciones germanas que, bien se sabe, son las «históricas donimadoras» de un escalón de mercado tan exclusivo como exclusivista y ciertamente vedado -en ocasiones- a los fabricantes generalistas que, en su calidad de tales, inclinan su balanza hacia las grandes -muy grandes- series de fabricación que a la puesta en el mercado de modelos exclusivos. El lanzamiento de versiones como la que nos ocupa muestra también la capacidad de los generalistas para pinchar algún que otro globo «en casa» de los más afamados especialistas. El tercer capítulo de la colaboración tecnológica entre PSA (Peugeot-Citroën) y Ford (inaugurado con el Jaguar S-Type) se declina en un avanzado motor V6 (biturbo multiválvulas de rampa común) que cubica 2.7 litros y que entrega unos impecables 204 caballos. Lo que le permite al 607 olvidar su envergadura y sus 1.723 kilos, para clavar el crono en 9,3 segundos cuando se trata de acelerar de cero a cien y de llevar la aguja del velocímetro hasta los 230 por hora de punta. Y eso, sin que la cifra de consumos se dispare especialmente: 8,4 litros por cada centenar de kilómetros. Eso sí, por aquello del aprovechamiento de la potencia y en aras preservar la «integridad física» del nuevo V6 HDI, sólo se contempla su unión con una caja automática de 6 marchas, capaz de funcionar también en modo secuencial (Tiptronic System Porsche) y que ofrece la posibilidad de utilizarla en «Sport», con lo que el 607 adquiere un carácter rayano en la pura deportividad. La suspensión de control electrónico -sensores en cada rueda y amortiguadores variables- es otro de las guindas del modelo, cuyo comportamiento rutero hace olvidar definitivamente que estamos al volante de un coche «grande». Un excepcional empuje de la mecánica y su excelente progresividad de respuestas, hacen que el 607 se comporte como un «pequeño deportivo»: sólo un gesto de volante... y el 607 se inscribirá sin protestas en cualquier tipo de trazado, manteniendo, sin sobresalto alguno, la más impecable de las trayectorias. Por mucho que sea la autopista -o autovía- su terreno predilecto, tampoco le hace ascos, más bien al contrario, a las reviradas enlazadas de montaña sin que, además, y gracias a la suspensión pilotada, la carrocería balancee lo más mínimo. Lo que, para nadie es un secreto, agradecerán especialmente los ocupantes de las plazas traseras. Por lo demás, la actualización estética del 607 viene dada por unas tomas de aire sobredimensionadas en el frontal, antinieblas redondos, protecciones lacadas en color carrocería... no son excesivos los cambios, aunque lo suficientemente significativos como para que pueda hablarse de una significativa puesta al día, con un equipamiento de serie tan completo como que ofrece 10 airbag, control de estabilidad ESP, climatizador bizonal, sensor de lluvia, detector de presión de neumáticos, asientos eléctricos, llantas de 17 pulgadas, radio con CD... En suma, que con esta nueva adopción mecánica V6 HDI (también el V6 gasolina sube hasta los 216 CV) el 607 adquiere una también nueva dimensión dinámica que le viene de perillas al buque insignia de Peugeot.