Diario de León

«Todo nuestro piso está en el aire y apuntalado»

Isabel Pérez, nacida en Cistierna, está sufriendo las consecuencias de las obras del metro en el barrio del Carmel. Toda su familia está alojada en un hotel y aún no saben cuándo regresarán a su casa, en el caso de que puedan hacerlo

DL

DL

Publicado por
ABIGAIL CALVO | texto
León

Creado:

Actualizado:

El 27 de enero saltó la alarma, pero en realidad los vecinos ya habían empezado a sentir que algo pasaba debajo de sus casas. Isabel Pérez y su familia ya no se fueron tranquilos de vacaciones el verano pasado. En mayo de 2004, comenzaron a notar vibraciones y no dejaban de ver cómo pequeñas grietas afloraban en sus dos áticos del pasatge Calafell, en el corazón del barrio barcelonés más famoso del último año, el Carmel. Isabel Pérez nació en Cistierna pero ya hace más de 42 años que vive en el Carmel. Tanto ella como sus vecinos atribuyeron desde el primer momento el resquebrajamiento de sus casas a los trabajos del metro, pero «no sabíamos si nos iban a dar la razón». Todos pensaban que las grietas surgían por el túnel de la línea 5 del metro, una obra que revalorizaría el barrio, pero lo que nadie sabía es que lo que estaban haciendo bajo su casa era el túnel de maniobras, que está a tan sólo 30 metros de profundidad y no a cien, como se ejecuta el de la circulación del metro. Su vida ha dado un vuelco. Durante toda su vida han ido acumulando recuerdos entre las paredes de su casa, tanto materiales como sentimentales. Ahora, ven cómo ese patrimonio está encerrado y medio destruido. Casi todas las habitaciones de sus dos áticos están completamente apuntaladas y han podido rescatar lo esencial para hacer más «cómoda y agradable» la vida en fuera de su casa. Distintos valores Después de cuatro meses en el hotel aún no saben qué ocurrirá con ellos. El regreso a su casa aún está pendiente. La familia tiene miedo porque su piso «está en el aire» y aunque sea sometido a reforma la estructura estaría «grapada», por lo que disminuiría también la seguridad. Por otra parte, en el caso de que quisieran venderlos, no tendrían el mismo valor. Isabel tampoco está conforme con la propuesta realizada desde el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat: «No valoran nuestro piso a precio del mercado, nos darán 30 millones por cada vivienda, pero los pisos que nos ofrecen sí que están tasados a precio de calle y nos costará 80 millones, por lo tanto le deberíamos 50 millones a la administración». Isabel lamenta la pérdida del patrimonio que han ido acumulando con el paso del tiempo y el valor que han ido añadiendo a sus dos áticos con las reformas. De momento, algunas de sus cosas están en un almacén en Sant Andreu de la Barca, a unos 30 kilómetros de Barcelona. Otras, están destrozadas en el piso y las que menos, tapadas por los albañiles y los técnicos antes de que se apuntalaran las habitaciones. Además, ellos no quieren abandonar su barrio y ahora no encuentran ningún piso en esa zona por el precio que la administración les da por cada uno de sus áticos. El bloque del pasatge Calafell, 4, está totalmente separado por una grieta de los edificios colindantes. De momento, no va a ser derruido, pero sí demolerán el de detrás y el aledaño. «No hemos tenido la culpa» Esta familia también protesta por la confusión creada por el conseller de Administraciones Públicas, Joaquím Nadal, «las comunicaciones oficiales van por un lado y la realidad por otra». También se quejan de que al principio les aseguraron que el piso que les darían sería de su propiedad pasados 50 años, «ahora nos dicen que a los 90, ¿será nuestro alguna vez?». «Estoy convencida de que esta 'crisis' se podría haber evitado y también lo estoy de que toda la verdad nunca saldrá a la luz. Están demostrando que el dinero y la imagen exterior, arreglando fachadas y tapando los socavones, es lo más importante, pero nadie se preocupa de solucionar de verdad nuestra situación», asegura esta mujer nacida en Cistierna. «La administración no es justa, nosotros no hemos tenido ninguna culpa», remata Isabel Pérez.

tracking