Ussía retó a Delgado y le llamó «mierda» y «miserable»
El columnista de La Razón Alfonso Ussía se hizo eco en una vitriólica columna de la supuesta frase de Delgado, titulada Un mierda . El polemista y afamado escritor satírico escribía el pasado 2 de marzo: «Me lo habían contado pero no lo creí hasta que lo he leído en el libro de Urdaci». El mierda al que se refiere es Fernando Delgado a quien, tomando como base de su ataque el exabrupto nunca pronunciado, dedica este párrafo: «Hay que ser muy hijoputa para soltar semejante calumnia e intentar irse de rositas. Donde quiera el miserable nos encontramos. En la calle o en el juzgado». El periodista aludido ha presentado una demanda civil de protección de derecho al honor contra Ussía y la editora del diario Audiovisual Española , que ha sido admitida a trámite por un juzgado madrileño. Según un comunicado de la cadena Ser, Ussía actuó como «voluntario vocero de una falsedad y no hizo «una mínima comprobación para contratar la realidad», por lo que «habrá de asumir las responsabilidades que deriven de sus difamaciones e insidias». Otro columnista del mismo diario, Tomás Cuesta, salió en defensa de su compañero en estos términos: «No se entiende muy bien que el tal Delgado se haya acogido a la protección de un picapleitos como una nenaza que corre a refugiarse tras las faldas blindadas de su madre». Cuesta, además, le equipara a los famosos de la telebasura: «Su honor viene a valer lo mismo que el de esos descerebrados que pululan por los platos de Salsa Rosa y Crónicas Marcianas ». En su opinión, tendría que haber hecho uso de su programa radiofónico y su columna de El País para responder a Ussía, «como la gente con talento del Siglo de Oro, sacándole punta a los endecasílabos». El articulista se pregunta: «¿Se imaginan a Góngora demandando a Quevedo por injurias ante los tribunales?». Y concluye: «De lo contrario, de iure tal vez salga usted bien, pero va a quedar como un mierda. Eso, de facto» Antriormente, el escritor gallego Manuel Rivas había saltado a la palestra para apoyar a su compañero del grupo Prisa, al que definía como «buen tipo, de la madera noble de la raíz del drago canario». En una columna titulada Calumnia , escribe: «El vejaminista se inspiró en el manual de bajos fondos de Alfredo Urdaci, a quien nunca nadie le compraría una máquina de escribir usada, excepto Ussía, claro. Y así le salió una calumnia en vez de una columna. Una calumnia histórica. Un desgarramiento visceral volante».