La cuarta marcha: 90.000 leoneses por su autonomía
Cuando las instituciones autonómicas comenzaban a establecerse en esta tierra de forma efectiva, se produjo la mayor manifestación leonesa de la Historia en contra de la unión de León y Castilla y por la creación de una comunidad propia

DL/ARCHIVO
El cuatro de mayo de 1984 se reunieron en las calles de la capital miles de leoneses con el objetivo claro que señaló el Diario de León de «reclamar su identidad». Esta marcha había sido convocada por una Plataforma Leonesista en la que estaban incluidos el Ayuntamiento de León, PASOC -Partido de Acción Socialista-, PREPAL, PDL, JJ.LL.-Juventudes Leonesistas-, Nuevas Generaciones de AP, GAL y Grupo Popular. Por lo tanto, estaban presentes José Calderón Llamas (AP), Juan Garzo (PREPAL), Mario Amilivia (AP), Javier Aguayo (PASOC) y Óscar Vidal (GAL). La preponderancia de grupos de derechas no debe inducir a creer que el cariz de la marcha constituyó una crítica hacia el Gobierno socialista. No en vano, las enormes cifras mostraron que no representaban a una parte minoritaria de los leoneses. De esta forma, y según la propia Policía Municipal, se contabilizaron 90.000 asistentes, el Diario de León aventuró la cifra de 30.000 o 35.000 y La Hora Leonesa afirmó que 35.000. En cualquier caso, superó las cifras aportadas por la anterior manifestación leonesista o la convocada en repulsa del golpe de Estado del 23 de febrero. El recorrido y los lemas A las ocho de la tarde partió desde la Plaza de Guzmán el Bueno para después de llenar Ordoño II, la plaza de Santo Domingo, General Sanjurjo (actual Gran Vía de San Marcos), plaza de la Inmaculada, avenida de José Antonio, plaza de San Marcos y paseo de la Condesa, para volver a Guzmán. En primer término iba la Banda de Música, que entonaba el Himno a León , y detrás, grupos ataviados con los trajes regionales leoneses. La enorme afluencia de asistentes a la manifestación hizo que hubiera una gran variedad de lemas escritos y coreados. En lo que respecta a las pancartas, destacó por el enorme interés que suscitó (aparte de la inicial de León solo): «Somos socialistas, pero antes leonesistas», que evidenciaba la existencia de socialistas que apoyaban la autonomía leonesa. Con respecto a la región leonesa: «Salamanca, Zamora y León, una región», «Por la autonomía y el referéndum de la región leonesa», «Salamanca es País Leonés», «Por la defensa de la identidad leonesa» o «Zamora con León la solución». Asimismo, numerosas localidades confeccionaron su pancarta como demuestra la de «Villamartín de don Sancho por León solo» y otras similares de Benamariel, Gordaliza del Pino, Calzada del Coto, Valdepolo, Riaño, Villalobar, Ardón, Villaturiel, Cubillos de Rueda, La Robla o Trobajo del Camino. A su vez se vieron acompañadas de otras más genéricas como: «León es posible» «Por el derecho a gobernar nuestra tierra», «El agua de León para los leoneses», «Que León no se rinde¿ Que León no se doblega¿», «Fuera caciques» y la conocida «León sin Castilla». Incluso los taxistas estaban representados: «Por una autonomía propia, los taxistas de León no quieren ser una sucursal». Las exclamaciones fueron diversas, ya que a los conocidos de: «León sin Castilla es una maravilla» o «A rebote, a rebote, castellano el que no vote», «Si eres leonés, únete» se unió: «Demetrio, capullo, León no es tuyo», en clara referencia al presidente de la comunidad de Castilla y León. Finalizada esta concentración multitudinaria, un grupo se acercó al edificio de la Diputación provincial para retirar la bandera de Castilla y León, que fue sustituida por la propiamente leonesa.