Toyota Land Cruiser KX/KXR... radical
Sin lujos superfluos ni «intrusivas» ayudas electrónicas. Toyota rinde culto al todo terreno puro y duro con un par de versiones especiales de su modelo de bandera, el Land Cruiser... «sólo para conocedores», que se venden a 36.295 y 41.220 eur

En la era de las ayudas electrónicas, con cinco décadas a sus espaldas y el marchamo de haberse convertido en uno de los más legendarios y fiables modelos firmados por Toyota, el Land Cruiser, de la mano de la filial española del fabricante nipón, se viste de todo terreno puro y duro -si es que no lo era ya lo suficiente- para dar gusto a quienes no gustan de «ayudarse» de elementos que desvirtúan la esencia de la conducción off road . Así que, pusilánimes... abstenerse. Es verdad que buena parte del éxito del Land Cruiser a lo largo de su ya dilatada vida comercial se ha debido, en buena medida, a las modernas adopciones electrónicas (control de estabilidad VSC y tracción TRC) a las suspensiones regulables en altura y dureza, al «indestructible» chasis de largueros sobre el que se asienta su estructura y, en general, a la facilidad de conducción de un modelo a cuyo volante tampoco hace falta ser todo un experto off road para salir airoso de situaciones comprometidas. En el otro extremo de la balanza, también es cierto que el fabricante -su filial española- venía detectando que, un no menos nutrido grupo de usuarios «especialistas», demandaba un coche más radical y cañero fuera del asfalto. Mucho más dispuestos a prescindir de las tales ayudas electrónicas que a renunciar a las auténticas condiciones de todo terreno puro y duro de las que hacían gala las primeras generaciones del Land Cruiser. Precisamente esa, la del todo terreno «extremo» es la filosofía que preside la aparición de estas dos versiones KX y KXR: fuera lujos superfluos y posibilidad de abordar con total garantía una utilización del Land Cruiser en terrenos difíciles. El equipamiento exclusivo y sin concesiones (ver cuadros de características) son los mimbres sobre los que Toyota España lanza estas dos versiones del Cruzador de Tierras , realizadas ambas sobre la carrocería de 5 puertas (quizá el único «pero») y también ambas motorizadas por el turbodiesel D4-D que rinde 166 caballos, unido a una caja manual de 6 velocidades. Casi un centenar de kilos (90 para ser exactos) ronda la nueva romana de los Land Cruiser KX y KXR, totalmente «camperos» y perfectamente homologados para dar gusto a los clientes más exigentes y amantes de travesías africanas. En opinión de los especialistas, sólo cabría demandar un control de estabilidad desconectable para una mayor optimización del vehículo en asfalto pero... no puede tenerse todo y nunca puede darse gusto a todos-todos. Como cabe suponer, a poco que el lector se detenga sobre las condiciones técnicas de ambas versiones, la KXR («R» por radical) es la que más se adapta a la filosofía de puro TT. En suma, que tras pasar por la cura de radicalidad que Toyota España lleva cabo en las instalaciones del puerto de Santander, lugar de recepción de los vehículos, los Land Cruiser KX y KXR están listos... para lo que se les pida.