Kia Picanto 1.1 CRDi, gasóleo ágil y práctico
Urbanita sin complejos, al renovado Picanto turbodiesel tampoco le arredran las salidas a campo abierto. Por 11.215 euros, algo más de lo deseable, Kia propone un simpático «tragamillas»
Un año después de la aparición del Picanto y con un buen puñado de ventas en su haber, el pequeño Kia presume ahora, animado por un turbodiesel de 75 CV, de cubrir los 800 kilómetros sin visitar el surtidor. No es mal órdago, por mucho que, eso también, su tarifa no resulte tan baja como a primera vista podría parecer. Y es que la evolución de los fabricantes coreanos, innegable en los últimos tiempos, trae aparejada un también evidente redondeo -al alza- de las -otrora- contenidas tarifas. Sea como fuere, lo cierto es que nos encontramos ante un simpático utilitario, ágil de reacciones, excelente rodador y, por mucho que se hable de los mencionados ochocientos , más adecuado para utilización ciudadana que fuera de los límites urbanísticos. A nadie se le oculta que, en el segmento de militancia, el diseño viene a ser parte fundamental en la decisión de compra. Y tampoco ignora nadie que, de un tiempo a esta parte, los «urbanitas de diseño» están ganando posiciones; bien sea como segundo coche de familia como de inicial motorización para los jóvenes con el permiso recién obtenido. En este sentido, el de la estética, los fabricante coreanos han acabado por rendirse a la evidencia: hay que hacer coches atractivos... no sólo económicos que, insistimos, ya no lo son tanto. Así que, aquellos iniciales rasgos orientales han dejado paso a unos formas más acordes con los gustos europeos, lo que ha acabado por traducirse en la incorporación de diseñadores «de aquí» en los equipos productivos «de allá». De momento, Kia comparte las instalaciones estilísticas germanas de Hyundai, aunque a corto plazo (en la primavera de 2007) ya dispondrá de su propio departamento de diseño en Francfort. La consecuencia de la europeización de Kia se traduce, para el Picanto, en unas formas exteriormente modernizadas y en un interiorismo cuajado de practicidad y hasta con pinceladas que recuerdan poderosamente a las de cualesquiera otras realizaciones europeas de los más afamados generalistas. No en vano el Picanto tiene que vérselas con ellas, con las realizaciones europeas, en un escalón de mercado tan concurrido como exigente en propuestas de las llamadas «distintas». Con tres metros y medio de longitud, tres vueltas de volante y poco más de nueve metros de radio de giro, el Picanto se convierte -ya se ha dicho- en un excelente urbanita; cuyo tricilíndrico multiválvulas diesel de rampa común y turbo de geometría variable, unido a una caja manual de 5 marchas, propicia brillantes aceleraciones -también recuperaciones- sin que los 35 litros de su depósito acusen especialmente tales circunstancias. Así que, la gran novedad de la propuesta de Kia para su pequeño Picanto es la incorporación del turbodiesel CRDi 1.1 litros que con sus 75 caballos oficiales (hay quien sostiene que los supera ampliamente en banco) se sitúa, en cotas prestacionales, por delante de su homónimo de gasolina, habida cuenta unos desarrollos de cambio/grupo más bien tirando a cortos lo que no obliga a actuar continuamente sobre el cambio y que, en carretera, una vez engranada la quinta... nos olvidemos de la palanca. Es, ya se ha dicho, la practicidad llevada a sus últimas consecuencias en un coche sin complicaciones, fácil de conducir y capaz de evidentes satisfacciones para el usuario. El nuevo Picanto CRDi llega al mercado español con el acabado más alto de la gama (EX), que ofrece frenos de disco en las cuatro ruedas -ABS y EBD-, airbag delanteros, elevalunas eléctricos en las cuatro ventanillas, cierre centralizado, volante regulable en altura, retrovisores exteriores eléctricos y calefactados, etc. Con, además, la posibilidad de redondear este equipamiento con algunos opcionales (ver cuadro técnico) como las llantas de 14 pulgadas o la radio con MP3 y CD. En definitiva, un pequeño urbanita, estéticamente agradable, y al que tampoco asustan los recorridos por carretera.