LUIS LÓPEZ «GABÚ» | FOTÓGRAFO Y PINTOR
«Llevaba un arma y un pistolero iba conmigo»
|||| Lleva un equipo fotográfico cuyo precio ronda los doce mil euros, una preocupación más que añadir a la ya de por sí arriesgada estancia en Haití de un extranjero. -¿Llevaba armas, como muestra la fotografía? -Haití es peligroso de día, así que cuando salía de noche para ir a ceremonias potentes llevaba un arma, además de aerosoles paralizantes, e iba con un pistolero; procuraba que tuviera coche porque las ceremonias suelen ser en los suburbios, donde hay barrios de chabolas de más de 300.000 personas. Además, tengo que cambiar de gente, porque algunos pistoleros no quieren estar en estas ceremonias. -¿En algún momento su vida estuvo en peligro? -Sí... En una de las fotos del catálogo estoy con los rebeldes, en el 2004, en el momento que mataron a Ricardo Ortega, cuando avanzaban hacia la capital. Era gente que se autodenominaba ejército caníbal, una mitificación del ejército de esclavos que logró la independencia del país en 1804. Haití es como las películas del Oeste, no tienen armas pesadas, pero sí pistolas y escopetas y se matan a balazos. Allí te matan con una sonrisa, son muy vehementes, muy impulsivos. -¿De dónde viene Gabú? -Es un lugar de Guinea Bissáu, una zona islámica, muy relajada, donde tenías una sensación de paraíso. Allí no había blancos, pero sí muchos portugueses y era muy entrañable hablar con ellos: eran como libros abiertos. -¿En qué otros sitios estuvo? -En Brasil y Cuba, pero son sitios donde lo del candomblé o la santería está muy aguado. También estuve haciendo fotos en los burdeles de Bangkok, pero tengo que volver.