Hyundai Accent, no hay quinto malo...
Más bonito, mejor terminado y con renovadas mecánicas. El nuevo Accent gana enteros. Su tarifa arranca en 13.000 euros, 11.500 con el descuento promocional
La quinta generación del utilitario Accent sitúa a Hyundai en un plano de franca competencia con la mayoría de sus enemigos naturales europeos. Desde su aparición en 1994, el Accent ha matriculado 100.000 unidades en el mercado español con, además, la desventaja que le supuso al fabricante coreano no contar con mecánica diesel hasta el año 2002. Ahora, las cosas han cambiado tanto como que el nuevo Accent se lanza con dos motores de gasolina y un gasóleo (110 CV) que se presume, en un mercado tan dieselizado como el español, como la gran elección de esta nueva gama que viene a sustituir a la presentada hace casi tres años. Carrocerías de tres y cinco puertas (la de cuatro puertas llegará el próximo año) una estética más depurada y unos interiores europeos , son las bazas que juega el Accent (primo-hermano del Kia Rio con el que comparte plataforma y mecánicas) para seguir dando la batalla en uno de los segmentos más concurridos, y correosos , del panorama español. Con tantas veces en los últimos tiempos, Hyundai conserva el nombre... y prácticamente nada más. El nuevo Accent crece ostensiblemente: una veintena de milímetros en longitud (4,04 metros totales), 15 milímetros en anchura (1,69 metros), 75 milímetros en altura y, lo mejor, 60 milímetros suplementarios en batalla, con lo que esto supone de beneficio para su habitabilidad. Estéticamente, la quinta entrega del Accent rompe con la línea de su antecesor: más perfilado en su frontal y con una parrilla «de familia», acorde con las nuevas tendencias del fabricante en la generalidad de sus catálogos y con un logotipo de mayores dimensiones, para que no haya dudas sobre la procedencia del modelo. Así que, la modernización estética resulta palpable; incluso se diría que el nuevo Accent pone en práctica una suerte de estilo deportivo. El interior es la parte del Accent que ha sufrido mayores cambios: mandos de accionamiento más suave, salpicadero totalmente rediseñado, realizado en dos tonos y con mayor calidad visual, por mucho que los «plásticos» sigan enseñoreándose excesivamente de la realización interior (tampoco puede olvidarse que se trata de un puro utilitario) asientos de nueva factura y, eso también, «fidelidad» a un aparato de radio cedé... extraíble y que no viene integrado en la consola central, algo muy de Hyundai y, desde luego, ciertamente desfasado para los tiempos que corren. Junto con las dos mecánicas de gasolina multiválvulas sobradamente conocidas en la marca (97 y 112 CV ésta última con posibilidad de montar cambio automático) la gran novedad de la gama Accent viene dada por un prestacional -aunque rumoroso- turbodiesel, de rampa común y también multiválvulas, que se convierte en la elección más acertada: buen rendimiento mecánico y recortados consumos; un motor que se desenvuelve perfectamente en ciudad y al que tampoco asustan las salidas a carretera. El nuevo Accent está disponible en dos acabados: GL y GLS, con elementos de seguridad como lo seis airbag de serie (frontales, laterales delanteros y de cortina, que llegan también hasta las ventanillas posteriores), los frenos montan ABS con EBD y se ofrece el cierre centralizado y las ventanillas de accionamiento eléctrico. El nivel superior añade climatizador, faros antiniebla, retrovisores exteriores eléctricos, llantas de aleación y ordenador de viaje. Hyundai mantiene los tres años de garantía sin límite de kilometraje y asistencia en viaje 24 horas.