Vivir años con más calidad
La práctica deportiva por encima de los sesenta años debería ser algo habitual, aunque sin el afán de ser competitivo
Con la esperanza de vida rondando los 80 años, la práctica deportiva por encima de los sesenta debería ser algo habitual. Lo sostiene el púgil leonés Roberto Castañón. «Me gusta correr, estar en forma. Muchos se ríen de mí, pero yo me siento bien cuando practico deporte». El ser humano comienza el proceso de envejecimiento a los 30 y poco a poco va perdiendo movilidad articular. Pero la práctica deportiva le permitirá una mayor calidad de vida ya que ayuda a controlar la tensión, sube menos la frecuencia cardíaca (el corazón estará más acostumbrado a la presión de bombeo) y se descartan riesgos de arritmia. Y por si todas estas ventajas no fuesen suficientes para convencer a los más perezosos, la práctica deportiva ayuda a controlar el colesterol, facilita la respiración y ayuda a prevenir el desgaste de la cadera. «Además, cuando vengo de correr me siento mejor, más relajado y con mejor humor», dice Castañón. «Aconsejo a los padres que animen a sus hijos a que adquieran el hábito del deporte», dice, «y, desde luego, les animo a que conozcan las ventajas del boxeo». El deporte ayuda a mantener un buen tono muscular para que prácticas tan cotidianas como levantarse de una silla no acabe convirtiéndose, con los años, en una pesada carga. No hay que olvidar, que una persona de 50 años no puede rendir los mismo que una de 30, que paulatinamente va perdiendo capacidad para competir porque el cuerpo sufre el imparable proceso de envejecimiento, aunque de una manera más lenta que el de una persona que no practica ningún deporte. Últimamente muchas cosas han cambiado en el Boxeo. La tecnología en los gimnasios ha contribuido a desarrollar equipos de entrenamiento y de competición, de gran nivel. Pero, según los expertos, lo que no ha cambiado es el enfoque psicológico de los grandes Boxeadores. Los grandes campeones de todas las épocas han cimentado sus entrenamientos y competencias, sobre un gran amor al Boxeo. El púgil leonés Roberto Castañón considera el amor al boxeo un atributo imprescindible para llegar a ser un campeón porque, según dice, es ese amor el que hace posible que el sacrificio del entrenamiento no se sienta como tal. «A mi nieto de diré que si quiere ser boxeador se lo tome en serio, que es bonito, pero duro. Hay que ser muy listo para ser boxeador, porque si no te pegan».