Los maestros de la invisibilidad
Los ninjas Rikimaru y Ayame llegan a la Nintendo DS con «Tenchu: Dark Secret», un título adaptado a las exigencias de las consolas portátiles
Han sido instruidos en el arte del sigilo (ninjutsu), salen por la noche cuando nadie les ve y son especialistas en la discreción y la eficacia. Los ninjas son guerreros, espías, asesinos¿ No necesitan armas especiales para cumplir sus objetivos, su agilidad e inteligencia son suficientes. Tenchu: Dark Secret convierte al jugador en estos agentes de élite japoneses sin la necesidad de moverse del sillón de su casa. Este título de acción, muy famoso en otras plataformas, llega al mundo de las consolas portátiles conservando los atractivos que popularizaron el juego de infiltración. En total, 40 misiones componen el modo historia de este título, que combina los momentos de acción con la complejidad de no ser visto. Entre los enemigos más comunes destacan otros ninjas y peligrosos samuráis. En los poblados los protagonistas pueden adquirir armas, trampas y otros objetos que resultarán muy útiles en los momentos más difíciles. La única pega que habría que resaltar en este apartado es que en algunos momentos las fases resultan demasiado repetitivas y simples. Al igual que en anteriores entregas, el argumento se centra en el Japón medieval. Rikimaru y Ayame deben salvar a la princesa Shizu de las garras del malvado señor de la guerra. Estos héroes deberán utilizar todas sus energías para lograr vencer a los bandidos que acechan las aldeas y salvar a la princesa. Misiones con amigos Otra opción que ofrece Tenchu: Dark Secret es la posibilidad de jugar con otros usuarios a través de una conexión wi-fi. En esta modalidad el título permite crear o unirse a una batalla. Después el jugador elige el campo de lucha y las reglas del juego. Existen tres modalidades diferentes: acabar con todos (exterminador), recoger todas las bolas de arroz (glotón) o huir de los demás usuarios (escurridizo). El sistema de juego de doble pantalla que ofrece la Nintendo DS convierte Tenchu: Dark Secret en un título muy dinámico y bien ambientado. Los colores y las texturas están bastante elaborados y resultan muy creíbles, aunque gráficamente no es un juego bastante llamativo. La música es uno de los aspectos más atractivos, gracias a sus suaves melodías orientales, al igual que los efectos sonoros que componen el juego. A pesar de algunas decepciones en los gráficos y la jugabilidad, Tenchu: Dark Secret ha conseguido adaptarse perfectamente al sistema de juego de las consolas portátiles. Al igual que en otras entregas, la ambientación es muy buena y el argumento tiene bastante gancho. Toda una experiencia para los amantes del mundo oriental.