Detectan almejas asiáticas en aguas del Canal de Castilla
Se trata de un nuevo molusco invasor que puede causar daños económicos y alteraciones ambientales ya que entra en competencia y desplaza a otros bivalvos de agua dulce que ocupan aguas de similares características
A finales del pasado mes de abril, investigadores de la Unidad Docente de Hidráulica e Hidrología de la ETS de Ingenierías Agrarias de Palencia, bajo la dirección del profesor Joaquín Navarro, en colaboración con Maite Ugalde, técnico del Ayuntamiento de Palencia, extrajeron del Canal de Castilla, a su paso por la ciudad de Palencia, seis ejemplares de un nuevo molusco invasor de nuestras aguas: la almeja asiática ( Corbicula fluminea ), especie presente en buena parte de los ríos españoles. Alcanza una talla de unos tres centímetros, tiene conchas duras con tonalidades oliváceas y estrías muy marcadas, que la diferencian claramente de otros bivalvos de agua dulce autóctonos como las almejillas de río (más pequeñas), los mejillones de río y las náyades, de conchas más ovaladas, de mayor tamaño y más oscuras. Fue detectada en nuestro país en 1989, en Pontevedra en aguas del Miño, río que hoy se halla infestado. En Cataluña fue localizada en 1990; en Aragón está bastante extendida (en el Ebro, apareció en el año 2002 y en el 2006 en el Canal Imperial). Dos años más tarde ya estaba en Tudela (Navarra). En el Guadiana fue citada por primera vez en 1990 y ya se ha extendido por muchos de sus afluentes. Especie problemática La almeja asiática puede causar alteraciones ambientales significativas y daños económicos notables, al igual que el tristemente famoso mejillón cebra, que ocupa buena parte de Cataluña y Aragón y ha sido recientemente descubierto también en la cuenca del Duero. Le gustan corrientes relativamente lentas y se fija sobre lechos blandos de limos y arenas, mientras que el mejillón cebra prefiere las rocas o sustratos duros. Entra en competencia y desplaza a otros moluscos de agua dulce (mejillones de río autóctonos), que ocupan aguas de similares características. Alcanza densidades espectaculares, desde varios cientos hasta miles de individuos por metro cuadrado, y tapiza totalmente los sustratos. Al ser filtradora, puede depurar el agua en exceso y promover el desalojo de las especies piscícolas de aguas más turbias en favor de otras más claras. Los daños económicos están relacionados con la invasión de canales de riego o de estructuras para la distribución y manejo del agua. Varios miles de almejas por metro cuadrado afectan a la eficiencia de los canales, dificultando el flujo del agua y cegando estructuras hidráulicas, conductos o derivaciones. La especie se introdujo en EEUU a mediados del siglo pasado, posiblemente con las oleadas de inmigrantes chinos, a través de los cascos de los barcos o en los tanques de lastre. En Europa ha ido penetrando poco a poco y también está relacionada con la navegación marítima entre Europa, EEUU y Asia. En España, al igual que el mejillón cebra, su expansión se centra en las embarcaciones y aparejos de pesca que se desplazan de unas cuencas a otras por pescadores. También los piragüistas parecen estar en el punto de mira. Para Joaquín Navarro, el traslado de especies como el siluro, el cangrejo rojo o el cangrejo señal son formas de contaminación potentes, pues se transportan en depósitos con aguas de su lugar de origen, que pueden estar contaminadas por miles de larvas. Igualmente, operaciones indiscriminadas de dragado de cauces pueden contribuir a su expansión a la vez que destruyen el hábitat de mejillones y náyades. La intrincada red de regadío y trasvases que cruza nuestra comunidad, conectando diversas cuencas, también facilita la dispersión. El hecho de su condición hermafrodita con posible autofecundación incrementa su potencial de colonización. Este hallazgo en el Canal de Castilla tiene una significación importante pues indica que se encuentra en otros puntos de la cuenca del Duero y que en un futuro próximo creará problemas en los ecosistemas fluviales y en los sistemas de distribución de agua. Por otra parte, si éste fuera el único punto en el que se localiza, la dispersión por las cuencas del Carrión, Pisuerga y Duero está asegurada.