Aumentan las intoxicaciones
En la etapa estival, los riesgos de intoxicación alimentaria se multiplican por cuatro, manifiesta la doctora Guadalupe Blay, miembro del Grupo de Trabajo de Nutrición de la SEMG. En base a un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios, advierte que casi «tres de cada cuatro intoxicaciones alimentarias se deben a un incorrecto comportamiento del consumidor». Así, menciona que en un 25% de las ocasiones, los alimentos no han sido refrigerados adecuadamente; en el 13% de los casos, el consumidor prepara los alimentos con demasiada antelación, por lo que se estropean mientras esperan para ser consumidos; otro 13% se debe a una mala higiene en la manipulación de los alimentos y un 8% a una manipulación inadecuada. El 6% restante se explica por lo que se denomina 'contaminación cruzada', es decir, cuando microorganismos patógenos (dañinos), generalmente bacterias, son transferidos a través de alimentos crudos contaminados a manos y utensilios sucios a los alimentos sanos que estamos manipulando. Que estas intoxicaciones aumenten en el verano obedece a dos motivos sustancialmente. Por un lado, existen causas naturales, explica la doctora Blay, «ya que las bacterias están presentes en todo el medio ambiente y crecen más rápido en un entorno caluroso y húmero». El otro motivo importante es el cambio de hábitos durante las vacaciones de verano, «que nos lleva a cocinar fuera de casa en condiciones que comportan un mayor riesgo de contaminación de los alimentos».