Medio siglo de vida y un puñado de gestas
El club empezó a dar sus primeros pasos como sección de la Cultural Leonesa; poco después cobró vida propia de la mano de Ángel González, fundador y ex presidente

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«Se fundó a mediados de siglo, pero es como si hubiera nacido tres veces, porque luego hubo que hacer los estatutos cuando se intentó fundar Asopribal y la entrada de la actual directiva fue prácticamente otra refundación, así que en realidad las fechas son lo de menos. Lo que importa es que ahí está el trabajo que se ha hecho y que León ha sido siempre una referencia en el balonmano español». Ángel González conoció Ademar como jugador primero, fundador después, presidente más tarde, socio número 1 en la actualidad... Ahora analiza la historia desde la perspectiva de la distancia: «Nos fuimos nosotros en 1994 porque se acababa nuestro mandato, no porque nos echara nadie. Con el tiempo ahora nos enteramos de que se había puesto precio político a nuestra cabeza. Eso ya da idea de la cacicada que se cometió en aquella época. Otros, como Francisco Fernández, entonces vicepresidente de la Diputación, agilizaron subvenciones pendientes y nos concedieron dos millones de pesetas para que pudiéramos ir a la fase de ascenso a Granada. Gracias a aquello el equipo está hoy en División de Honor». Las turbulencias han sido una constante histórica en el club. «El Hermano Marcelino como director del Colegio y el Hermano Gabriel, como coordinador entre el equipo y la directiva dieron los primeros pasos. Luego con el tiempo nos desligamos de la Cultural Leonesa, no queríamos seguir siendo una sección y ahí comenzó todo» recuerda González. Durante casi 20 años, hasta 1975, el equipo bandea las adversidades de la época como puede. El ascenso a Primera División Nacional antecede al primer gran salto en 1981: Ademar juega en División de Honor por primera vez en su historia. La aventura dura un año y la hemeroteca no reserva una nueva plaza en la máxima categoría hasta 1985. Otro traspiés. El segundo es más duro y genera una crisis de consecuencias notables. Incluso en 1989 la entidad abandona la categoría de nuevo y baja al tercer escalón en el balonmano nacional. «Perdimos la promoción con el Canteras, pero hace poco el Tribunal Supremo ha declarado que teníamos la razón en la demanda que interpusimos, aunque ahora ya da lo mismo, porque la sentencia no se puede cumplir, el equipo ya está en la máxima categoría», recuerda Ángel González. Un último mandato La directiva se propone en 1990 un último mandato de cuatro años con el objetivo de dejar el club en Liga Asobal y lo consigue: «Elegir a Juan Arias para la presidencia fue un acierto, ahí está la gestión que han hecho, que lo avala». Para no perder la costumbre, la primera temporada de la nueva aventura en la máxima categoría, termina con el descenso, pero la desaparición del Juventud Alcalá y del mítico Alzira, devuelven a la entidad a la cúspide. El fichaje de Manolo Cadenas da inicio a la década de oro de la entidad. Sexto en su primera campaña, a partir de entonces León siempre acabará la Liga entre los cuatro primeros clasificados. El primer título llega en las Navidades de 1998 con la Copa Asobal y una victoria épica en la prórroga de la final frente al FC Barcelona. Después en primavera del año siguiente, al término de la campaña, el club se adjudica la Copa de Europa de Campeones de Copa (Recopa) en una final española frente al Teka Cantabria. Atrás habían quedado dos finales inútiles en Santander (1996) y León (1997). El gran hito histórico El título por excelencia llega en junio del 2001. Ademar se proclama campeón de Liga y el delirio llega a la capital. Al año siguiente el primer equipo gana la Copa del Rey en Torrevieja y en la campaña 2004/2005 la escuadra marista regresa de Zagreb con la segunda Recopa, el último título que ha ingresado en las vitrinas de la entidad. Jugadores, técnicos, directivos y patrocinadores han forjado durante medio siglo una verdadera leyenda basada en los valores de la pelea, la lucha, la garra, la constancia y el acento leonés y leonesista por excelencia que a lo largo de su camino ha acompañado siempre al club. Así ha sido a lo largo de los últimos 50 años y así prometen ser los siguientes 500, como mínimo. Será mientras León exista. No hace falta más motivo.