España arrastra los pies en la lucha contra el cambio climático

Ni aún aplicando todas las medidas adoptadas o en negociación en los organismos europeos para hacer frente al problema, sus vertidos de gases de efecto invernadero alcanzarían a situarse en el 2010 en los límites establecidos por el Protocolo d

STR

Publicado por
FERNANDO PESCADOR | texto
León

Creado:

Actualizado:

España es, con gran diferencia, el socio comunitario que más alejado se encuentra de cumplir sus compromisos para con el cambio climático. Ni aún aplicando el país todas las medidas adoptadas o en negociación en los organismos comunitarios para hacer frente al problema, sus vertidos de gases de efecto invernadero alcanzarían a situarse en 2010 en los límites establecidos por el Protocolo de Kioto, que define como admisible para el país en 2012 un incremento de emisiones del 15% con respecto a los valores de 1990. Las últimas proyecciones que baraja la Comisión auguran que España rebasará en un 14,2 por ciento esos objetivos en 2010, al mantener entonces sus vertidos atmosféricos de estos gases un 29,2% por encima de los de 1990. La morosidad española en el combate contra el cambio climático contrasta con los esfuerzos que la mayor parte de los Estados miembros, y especialmente los de la UE-15, los más desarrollados, están haciendo para frenar el cambio climático. Un informe este martes hecho público por la Comisión europea señala que dentro de dos años, en 2010, los países miembros de la UE-15 habrán alcanzado a reducir sus emisiones globales de gases de efecto invernadero un 4 por ciento con respecto a las de 1990, que es el año de referencia para estos cálculos. Kioto obliga a los socios de la UE-15 a reducir sus emisiones un 8% entre 2008 y 2012, con respecto a 1990, luego a medio camino de la andadura, quedará también la mitad del esfuerzo por realizar. Pero el comisario Dimas, responsable de la materia, considera que el objetivo no es inalcanzable. Sobre todo si los países miembros aplican, y lo antes posible, además, todas las recetas adoptadas o en negociación, entre las que figuran la inclusión de la aviación civil en el mercado de derechos de emisión, o la mejora de combustibles y carburantes. Con todas las actuaciones aprobadas -compra de derechos de emisión a países en vías de desarrollo, programas de forestación o reforestación- la UE-15 podrá situar sus emisiones de gases de efecto invernadero un 7,4% por debajo de los niveles de 1990. Las que se estudian en la actualidad podrían situar esa progresión en el 11,4%. La mala situación española está, por lo tanto, contrapesada por otras actuaciones nacionales de los Estados miembros más enérgicas con el cambio climático. España luchó durante la segunda mitad de los años 90, cuando se negociaba la Convención de Kioto y el Protocolo que la desarrolló, por obtener derechos de emisión de gases contaminantes que no condicionaran su desarrollo económico. Se le autorizó por ello a incrementar sus vertidos atmosféricos hasta 2012 un 15% más que en 1990. El problema estriba en que el porcentaje se ha visto ampliamente rebasado, y hay muy pocas, por no decir que ninguna, posibilidades de corregir la tendencia, de manera que los límites impuestos se vean respetados. El informe que este martes presentó el comisario Dimas es el anual que la Comisión realiza sobre el grado de cumplimiento de los acuerdos de Kioto por los países miembros de la UE. No hay objetivos colectivos de reducción de vertidos atmosféricos para los países miembros de la UE-25 o la UE-27. En 2005, último año del que se tienen datos completos, los países de la UE-15 estaban emitiendo un 2% menos que en 1990, cuando el crecimiento económico experimentado por ellos supera al 35% durante el periodo de referencia.

Cargando contenidos...