Diario de León

El secreto de Pippi Calzaslargas

Cuando la narradora sueca Astrid Lindgren abandonó su hogar a los 18 años para dar a luz a un niño, los motivos parecían claros: una familia religiosa no podía aceptar un nieto de madre soltera. Pero hubo otras causas

Publicado por
KIKO NOVOA | texto
León

Creado:

Actualizado:

Pippi Calzaslargas, la canija de pelos rojos y trenzotas infinitas, el terror de los adultos, fue gestada bajo un trauma que acompañó a su creadora hasta la tumba. La escritora sueca Astrid Ericsson (el apellido Lindgren lo tomó después, de su marido) estrenó los 18 años peregrinando a Copenhague para dar a luz a un niño, de nombre Lars. Los abuelos no querían saber nada de ambos. O sí. Pero lo que nunca en la vida podrían aceptar era un nieto de madre soltera. Para una familia profundamente religiosa sería la ruina. La escritora, fallecida en el 2002, nunca ocultó este hecho y hasta reconoció que había influido directamente en su obra: «Escritora lo hubiera sido igual, pero nunca reconocida mundialmente». Así, en 1926 nació el pequeño Lars. La versión oficial indica que la joven Astrid tuvo que entregar al niño en adopción durante tres años para poder completar sus estudios de mecanografía. Sin embargo, había algo más. El diario sueco Dagens Nyheter acaba de hacer públicos unos documentos que demuestran que la escritora tuvo que abandonar Suecia debido a las presiones del padre del bebé, el periodista Reinhold Blomberg, 30 años mayor que ella. Ambos se habían conocido en el diario Vimmerby Tidning cuando Astrid realizaba unas prácticas. Blomberg estaba casado, y los documentos judiciales que ahora se revelan demuestran que su esposa le había amenazado con denunciarlo por infidelidad, un delito duramente penalizado en la época. Los planes de Blomberg, al parecer, pasaban por iniciar un proceso para divorciarse y vivir con la que más tarde sería una de las más grandes escritoras de literatura infantil. Una vez descubierta la estrategia, la esposa del periodista parecía dispuesta a utilizar el nacimiento de Lars como prueba de la gravedad del delito, por lo que Astrid tuvo que abandonar su país. Años más tarde, cuando la autora de Pippi se casa en 1931 con su jefe Sture Lindgren, Lars convive con el matrimonio («no era una madre normal, le encantaba pasarse las horas jugando», relataría el hijo años después). En 1934 nace Karin, que enferma de neumonía. Astrid Lindgren la calmaba fantaseando con las locas historias de una tal Pippi. Lars falleció en 1986. La genial cuentista nunca logró convivir con tanto dolor.

tracking