Ford Kuga, aspiraciones camperas
Ford redondea sus catálogos con un modelo «de campo», en dos o cuatro ruedas motrices y con mecánica turbodiesel de 136 CV. El Kuga ofrece una atractiva estética, dos acabados (Trend y Titanium) y una tarifa entre 25.500 y 31.215 euros
Tras la desaparición del Maverick, gemelo del Nissan Terrano, Ford vuelve a contar en sus catálogos con un asequible modelo off road o, por mejor decir, se apunta, con le nuevo Kuga, a la moda de los crossover ; es decir, esa moderna -y hasta lujosa- combinación asfalto/tierra que, como en tantos otros modelos de la competencia, prima una «civilizada» utilización del concepto TT. Ajustado a las modas -y modos-europeos, lo primero que llama la atención en el Kuga es su resultona estética: musculado frontal, con generosa boca y profusión de entradas de aire, aletines bien definidos y enmarcados y con una apreciable altura libre al suelo. Es decir, «todo» un todoterreno... sin serlo en realidad. Y es que, ya se sabe, las limitaciones legales para salir del asfalto -y «romper» la tierra, eso también- aconsejan a los constructores ofrecer productos respetuosos que, en un momento dado, puedan también desenvolverse con cierta autoridad por los caminos habilitados. Con una postura para los ocupantes similar -por lo elevada- a la de un monovolumen, el Kuga ofrece un buen espacio interior con, eso además, unas terminaciones y unos equipamientos acordes con la filosofía general de la marca. Incluso más. Se diría que el Kuga respira un ambiente interior inspirado, cuando no similar, en las más recientes propuestas del óvalo (Mondeo, Galaxy, C-Max). Con detalles opcionales como la apertura/arranque sin llave (un botón perfectamente integrado en lo alto de la consola central) o la servodirección regulable -herencia Focus- en tres posiciones: normal, confort y deportiva. Eso, por no hablar de otras inteligentes aplicaciones como la boca de llenado del depósito de combustible sin tapón, que se sustituye por una «tapa rápida» similar a las utilizadas en competición. La capacidad del maletero se sitúa en 410 litros (con kitK antipinchazos) y en 360 litros con rueda de repuesto de emergencia (la dichosa galleta) . En el capítulo mecánico, Ford echa mano -inicialmente- de una mecánica tan conocida como eficaz: el tetracilíndrico turbodiesel multiválvulas (origen PSA) de dos litros y 136 CV unido, también se sabe, al no menos eficaz cambio manual de 6 velocidades. Eso sí, para los amantes de la gasolina -que no tengan complejos con el consumo- estará disponible antes de final de año la versión cinco cilindros 2.5 Turbo (200 CV) que se monta en el Focus ST. Así que, el óvalo opta por ofrecer «de salida» una motorización juiciosa y acorde con la filosofía del nuevo modelo. Por lo que se refiere a los modos de tracción, puede optarse entre la tracción delantera o un sistema integral Haldex 4x4 que, lógicamente, incrementa la versatilidad del Kuga. Un tipo de transmisión que sitúa el par en torno al 10% sobre las ruedas posteriores y, en casos puntuales de falta de adherencia, el control electrónico de tracción «solidariza» el par de tracción sobre ambos trenes. También el ESP se ha revisado al alza, incorporando funciones como el control de subviraje (CBC) y el control de par (EDC) para evitan bloqueos de ruedas. Eso sí, no se contempla el control de descenso, porque el Kugo no es un TT puro y duro.