Los pendones de León quieren ver mundo
Tuvo lugar esta semana la presentación del documental «Pendones y rogativas», fiel testigo de los avances de la asociación Reino de León y que pronto se pondrá a la venta

AYUNTAMIENTO DE VALDEFRESNO
Como la palabra individualismo es una de las que más exactamente definen el carácter leonés, la mayoría de nuestras señas de identidad y nuestras posibilidades de crecimiento, conocimiento exterior y difusión turística -nuestras potencialidades, diríamos- permanecen inexploradas, laxas, a medio gas, sin poner en valor. ¿Y por qué sucede eso? Porque para alcanzar objetivos hay que aunar esfuerzos, hay que juntar voluntades, hay que implicar a gentes e instituciones y, sobre todo, hay que ponerle entusiasmo, tesón, pasión. Exactamente como la que ponen los miembros de la activa Asociación de Pendones Reino de León. Es gracias a ellos que hoy en día existe un elemento crucial de nuestra cultura que sí está funcionando. Que sí se está conociendo. Que sí está generando interés, movimiento en los pueblos, escapadas a grandes ciudades -Santiago, Bilbao, Madrid, Sevilla- y que está poniendo en relación a leoneses de zonas distintas, toda una asignatura pendiente en esta tierra nuestra donde parece que las comarcas se ignoran o desconfían unas de otras sin percatarse de los sólidos lazos antropológicos que las anudan. En el Bierzo y en la ribera del Cea, en Gordón y en el Páramo, cada pueblo se distinguía y se reconocía a sí mismo por medio de una banderola de grandes proporciones, de vivos colores, todas distintas, todas hermanadas. Y se sacaba en las grandes celebraciones, en los actos importantes, en la fiesta, la romería, la petición, como símbolo de la existencia y permanencia de un pueblo determinado e insustituible. Eso es lo que son los pendones leoneses. El pasado lunes, la asociación Reino de León presentó su deuvedé Pendones y rogativas , un interesante audiovisual sobre los trabajos y avances de esta entidad que revela algunas de las más bellas estampas de unas enseñas que hunden sus raíces en las batallas medievales, en aquel Reino que fue origen de tantas cosas. El secretario de la asociación, Antonio Barreñada, recordaba durante el acto que elementos similares existieron en otras tierras, «pero los pendones leoneses se conservan con especial relevancia en virtud de su especial identidad con respecto a una institución que también caracteriza la forma de vida y organización de los pueblos leoneses: sus concejos». Y continuó: «Los pendones leoneses no son banderas. No son una convención que represente una realidad determinada y, que como tal, pueda reproducirse en múltiples copias. Cada pendón es en sí una realidad, un elemento con significación propia, en el que se sienten identificados los miembros de una comunidad. Sería pues el suyo un cierto valor totémico». «Integrados por una vara (mástil) que alcanza entre 7 y 13 metros, sus telas, de seda adamascada en franjas de número impar -en los más de los casos- combinan colores entre los cuales los más habituales son el rojo y el verde, y también el blanco y el azul en pendones más vinculados con devociones marianas. El peso del conjunto oscila entre los 15 y los 35 kilogramos», definió. La asociación ha comunicado, además, que en breve pondrá el documental a la venta para que pueda ser disfrutado por todos.