La artrosis en los animales de compañia BUSCANDO UN HOGAR...
Proceso degenerativo crónico que deteriora enormemente el estado de salud de nuestras mascotas

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La artrosis es una enfermedad que avanza lenta y progresivamente dando lugar al desgaste anormal del cartílago articular. La enfermedad articular degenerativa no tiene cura, por lo que todos nuestros esfuerzos se verán encaminados a frenar su avance y eliminar el dolor y la inflamación. Esta degeneración se produce por una incongruencia entre las estructuras que onstituyen la articulación. Con el movimiento las superficies implicadas sufren pequeños traumatismos que con el tiempo darán lugar a la aparición de osteofitos o rugosidades y con esto a la aparición de dolor. Se convierte en un círculo vicioso, el desgaste hace que el proceso evolucione más rápidamente intensificando el dolor y limitanto la movilidad de la articulación implicada. Es entonces cuando el dueño comienza a notar que su mascota está más triste de lo normal, rehusa hacer ejercicio, dependiendo de la articulación afectada pueden manifestar cojera, dificultad para subirse al sofá y subir o bajar escaleras se convertirá en todo un reto. Los casos más graves paralizan en tercio posterior del tronco y el animal ni siquiera es capaz de levantarse. Las razas más predispuestas son aquellas de mayor tamaño aunque tambien se dan casos en perros medianos y pequeños. En el caso de los gatos es más frecuente en los Persas. La artrosis puede ser debida a un mal desarrollo de las articulaciones durante el crecimiento asociado a causas genéticas como la displasia de cadera o de codo (Pastor Alemán, Labrador) o en otras ocasiones puede ser adquirida o secundaria a traumatismos, trastornos autoinmunes etc. En cualquier caso la detección precoz de la enfermedad nos permite actuar con mayor posibilidad de éxito. Una vez que está instaurada el tratamiento solo ralentizará su avance pero no lo detendrá completamente. En estos casos se puede optar por el tratamiento quirúrgico sustituyendo la articulación dañada por una prótesis o practicando una artrodesis, pero siempre como útimo recurso cuando en tratamiento médico no es efectivo. Éste se basa en la administración de dietas especiales, condroprotectores, antiinflamatorios y analgésicos para aliviar el dolor sumado a un extricto control del peso para no sobrecargar las articulaciones y ejercicio moderado. Los condroprotectores son sustancias muy beneficiosas para las articulaciones ya que se encuentran formando parte de los proteoglicanos, componentes normales del cartílago articular y líquido sinovial. Uno de ellos es el condroitín sulfato, glucosaminoglicano que está presente en mayor porcentaje en la articulación. Es el responsable de dotar a la articulación de plasticidad favoreciendo los moviminetos de amortiguación, la elasticidad y la reabsorción de cargas. La glucosamina tiene función reparadora. Estimula la formación de glucosaminoglicanos, liquido articular y cartílago, mejorando la movilidad de las articulaciones y previene la pérdida de espesor del cartílago. La respuesta a la utilización de los condroprotectoras siempre es positiva y el grado de respuesta dependerá siempre del tipo de animal afectado y el deterioro de la articulación. Actualmente la aplicación de ácido hialurónico intraarticular, los factores de crecimiento y la fisioterapia, ayudan aún más a la acción terapeútica demostrada por estos productos. Trasto es un joven cruce de Mastín que apareció el 13 de Septimebre en Santovenia de la Valdoncina. Estaba muerto de miedo y hambriento y los voluntarios del albergue lograron cogerlo ofreciendole comida. Su sorpresa al atraparlo fue, que lo que de lejos parecía ser un collar, era todo el contorno de su cuello casi degollado a consecuencia de una tremenda herida que le había provocado un collar. Supuestamente nadie se preocupó de quitarlo a medida que el animal iba creciendo y por lo tanto acabó incrustándose en la carne y gracias a que se rompió tuvo suerte y no murió axfisiado como muchos otros. Ha estado un mes en una casa de acogida donde se ha recuperado de una larga cirugía en la que además se le esterilizó. Lo importante es que ahora está totalmente recuperado pero solo de sus heridas. Salió de la casa de acogida y desde que ha vuelto al albergue no para de llorar y ha dejado de ser el perro juguetón y alegre que era. Necesita alguien que esté dispuesto a cuidarle y esta vez para siempre. Este es Parche, un macho de 1 o 2 años y de tamaño medio-pequeño. Apareció por la zona de la Candamia, en León, y gracias a que una chica estupenda lo recogió, ahora está con nosotros. En el ojo izquierdo tiene prolapsado el tercer párpado. Su veterinaria nos ha dicho que no es necesario operar de momento, pero es probable que más adelante necesite una pequeña intervención. Parche es un perrito tranquilo, cariñosísimo y muy bueno, además de precioso. Adóptalo.