Diario de León

VW Passat CC, no solo imagen...

Volkswagen se deja seducir por la arquitectura «berlina-coupé». Cuatro puertas, cuatro plazas y amplio maletero. Aunque no sólo imagen. El Passat CC también ofrece una mecánica prestacional y un dinámico comportamiento rutero. Y todo eso, por u

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JAVIER FERNÁNDEZ | texto
León

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Cautivadora imagen. Volkswagen se desmarca así, y no es fácil, de la habitual política estética de las berlinas medias. Es verdad que otro germano, el Mercedes CLS, ha sido pionero en ese desmarque, aunque haya tenido que ser VW quien haga honor a su nombre - coche del pueblo - en la popularización del, hasta ahora, elitista concepto estilístico de la «berlina-coupé». Si la experiencia del Phaeton no puede calificarse de exitosa, la del Passat CC pinta sensiblemente mejor para el fabricante, cuya realización tiene muchas más papeletas -casi todas- para calar hondo en el ánimo de los incondicionales de la doble uve ... y para quienes puedan comenzar a serlo. Si el exterior del Passat CC llama la atención -poderosamente, incluso- por su calidez de líneas y por un diseño hasta ahora inédito en los catálogos del fabricante germano, es en el interior donde nuestro protagonista echa el resto : excelentes acabados, sobresaliente presentación y todo -o casi- lo que su conductor y ocupantes puedan desear en un segmento, el de las berlinas «especiales», en el que tampoco nadie se anda con chiquitas . Es verdad que, por su singular arquitectura «fluida», hay que pagar ciertos peajes; la altura de techo obliga a poner cierta atención a la hora de entrar y salir del coche -sobre todo en las plazas traseras, si no queremos «rozar» con la cabeza y que la visión por la luneta trasera no es de las más generosas, nada que no solucionen los panorámicos retrovisores exteriores. En contrapartida, los pasajeros de las dos butacas individuales traseras disfrutaran de un privilegiado entorno y todos, los delanteros y traseros, de una agradable combinación Alcántar/cuero en sus asientos con, además, generosos cofres portaobjetos que, a la vez, hacen las veces de reposabrazos. La postura de conducción es muy buena y el volante -multifunción de tres radios- específico para el CC. Eso, sin olvidar un maletero de los que hacen época: 532 litros de capacidad (455 con rueda de repuesto normalizada), tan largo y regular en sus formas (¡ojito!, como tengan que «rescatar» un paquete del fondo... ya me dirán) como accesible en su altura de carga y con anillas de sujeción, gancho plegable para colgar bolsas y huecos a ambos lados... por si se nos queda «pequeño». Y el detalle golfo : escudo «VW» de balancín para abrir la tapa del maletero, si es que no queremos accionarla con el mando a distancia o con el botón del salpicadero, y donde también se aloja la cámara de retrovisón para maniobras; «tal cual talmente» como el coche del agente secreto ... vamos. En el apartado dinámico, el tetracilíndrico multiválvulas de inyección directa de gasolina TSi que rinde 160 CV, es una auténtica delicia capaz de mover con autoridad la cumplida romana del CC (1.430 kilos) ayudado, eso también, por la suspensión regulable DDC, de forma que el coche hace gala de unas reacciones tan homogéneas como predecibles; bien asentado sobre el asfalto y sin que su conductor tenga el más mínimo problema a la hora de inscribirlo en cualesquiera tipos de trazado por mucho que, como fácilmente puede suponerse, es en los recorridos «abiertos» -autovía y autopista- donde el Passat CC se encuentra más a gusto. La caja de cambios, manual de 6 marchas, tiene un funcionamiento rotundo, aunque haya que «marcar» con autoridad los engranados de las velocidades (sobre todo la marcha atrás), la dirección propicia un perfecto guiado y los frenos «paran» -con autoridad- cuando se los solicita, amén, ya se ha dicho, de unas suspensiones con la guinda DDC de la elección de firmeza; es decir, un comportamiento general acorde con sus expectativas «visuales». Además, la calidad dinámica de sus prestaciones (7,7 segundos de cero a cien y una punta de 222 por hora) tampoco penalizan -ahí entra en juego la aerodinámica- unos consumos cuya media se sitúa por debajo de los 8 litros, de forma que podremos cubrir alrededor de 730/740 kilómetros sin repostar. En suma, tan homogéneo y fácil de conducir como es «norma de la casa» y tan bonito como muestran las imágenes... el VW Passat CC acaba convirtiéndose en todo un objeto de deseo.

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