MARES Y OCÉANOS
No actuarán como reguladores del cambio climático
Un reciente estudio realizado en Reino Unido y publicado por la revista Science, concluye que los océanos no pueden actuar como sumideros de carbono, regulando así el cambio climático. Los científicos observaron el comportamiento de los cocolitóforos, unas algas unicelulares que producen carbonato cálcico que, además de ser fotosintéticas, rodean su única célula de una cubierta calcárea rígida formada por pequeñas placas de carbono. Se trataba de comprobar si el incremento de CO 2 en la atmósfera causaría en ellas las mismas consecuencias que en los corales. Sin embargo, el estudio ha determinado que ese aumento de carbono parece causar que los cocolitóforos produzcan mayores cantidades de carbonato cálcico para crear su cubierta externa, es decir, liberan mayores cantidades de dióxido de carbono. Además, los científicos constataron que junto al aumento del grado de calcificación, también lo hace su tasa de fotosíntesis, lo que reduce el CO 2 . Una situación que conlleva a un aparente balance cero de dióxido de carbono que permitiría deducir que las futuras poblaciones de estas algas no acelerarán ni reducirán sus niveles atmosféricos. El estudio también reveló que durante los últimos 200 años los cocolitóforos han incrementado su masa de carbonato cálcico en un 40%, lo que coincide con estudios previos realizados asociados a pasados períodos de acidificación de los océanos, como los ocurridos hace 50 millones de años. Según los autores del estudio, los datos obtenidos desvelan que estos organismos microscópicos, que juegan un papel fundamental en al ciclo de carbono de la Tierra, se han estado adaptando a los cambios climáticos aumentando el tamaño de sus células y de sus placas de carbonato cálcico. La respuesta de estas algas a la presión del CO 2 abre la puerta a posibles consecuencias en la cadena de alimentación marina, difíciles de determinar por el momento.