Rafaria Montecristo, en el Chelsea, de Ponferrada
|||| Sólo con ver el cartel de promoción del concierto de Rafael Hernández, este próximo 20 de enero, en el Chelsea, de Ponferrada, ya se ve que destila humor aunque cante canciones tristes. O aunque se tome en serio a Gloria Fuertes y le haya puesto excelente música a poemas atípicos de la poeta de los niños. Por cierto, ¿cómo es posible que ese proyecto no reciba el beneplácito de las instituciones? Rafa Hernández, con su Rafaria Montecristo y su guitarra a cuestas, es algo así como un jazz man que canta su poesía intimista, que a veces es más social y, otras, un cúmulo de sensaciones personales que pone en fila india con versos en los que deja claras sus intenciones.
En El Bierzo tiene sus músicos, que también son cada vez más virtuosos, y consiguen que lo que ahora hace el músico leonés tenga la personalidad suficiente como para tener camino por recorrer. Él se saldrá del guión, porque lo mismo asiste a un concierto de Nacho Vegas que a uno de Albert Plá, o se le encuentra en un concierto de pop puro, como si recordara que todo comenzó con la intención de subirse a un escenario para tocar la guitarra eléctrica y hacer unos largos por las tablas.