Medio centenar de versiones 4Matic en Mercedes
|||| Los catálogos del fabricante ofrecen actualmente hasta 51 versiones dotadas de tracción a las cuatro ruedas. El sistema detecta automáticamente un bajo índice de adherencia de la calzada, procurando la mayor aceleración posible del vehículo con un mínimo deslizamiento de las ruedas y una óptima estabilidad direccional.
El sistema 4Matic está presente en nueve modelos de Mercedes: Clase C y E (berlina y Estate); Clase S, CL; el SUV Clase GLK; los todoterrenos M y GL, así como en la Clase R. El todoterreno clásico de la Clase G completa la gama de tracción a las cuatro ruedas.
La transmisión 4Matic, con un reparto del 45/55 de par delantero/trasero, y diferencial central con embrague multidisco, resulta ser una configuración que proporciona una elevada motricidad, habida cuenta que el mayor empuje se dirige a las ruedas traseras cuando el coche está acelerando. Además, el diferencial central puede modificar el reparto de par entre 30/70 o 70/30 entre los ejes delantero y trasero cuando las condiciones de adherencia de la calzada así lo requieran. Así, los sistemas electrónicos de ayuda a la conducción (ESP, 4ETS, ARS) intervienen lo menos posible y la mayor parte del par de empuje sirve de «tracción» sobre pisos deslizantes.
El conductor no percibe intervención alguna del sistema 4Matic, aunque sí está informado en todo momento -”un parpadeante indicador luminoso en el cuadro-” si se encuentra conduciendo en situación límite de adherencia. En el aspecto práctico de la conducción invernal, cuando se circula por trazados de curvas sobre con nieve y hielo, la estabilidad del vehículo se controla básicamente regulando el par motor mediante el sistema antiderrapaje ASR, que impide que las ruedas patinen al acelerar. A partir de las aceleraciones longitudinales y transversales del coche, determinadas por los sensores del ESP, el umbral de actuación del ASR se ajusta conforme a la situación dinámica del vehículo. En carreteras con muchas curvas, la fuerza longitudinal debe regularse según la magnitud del par motor, de forma que siempre tengamos disponible suficiente fuerza lateral.