Mercedes E Coupé,aliado con el viento
Aerodinámico y eficiente, como mandan los modernos cánones, la versión Coupé redondeará, en sustitución del actual CLK, los catálogos de la nueva Clase E. Mercedes propone un coche tecnológicamente innovador y respetuoso con el medio, que comen
|||| Emoción trufada en eficacia. El Coupé de la nueva Clase E, que estos días se presenta en el Salón de Ginebra, hace gala de unas típicas formas «dos puertas», sin montantes centrales y con ventanillas totalmente escamoteables; es decir, una interpretación especialmente deportiva de la berlina «E».
Si la Berlina «E» ya pone el punto de inflexión aerodinámica en un Cx de 0,25; el nuevo Coupé va un paso más allá -”o un punto más abajo-” con un Cx de 0,24 con, entre otras cosas, unos faros delanteros que cambian ligeramente y, a la vez, acentúan los matices deportivos de la realización en la parrilla y el spoiler frontal. Consecuencia: no hay actualmente un coche de serie con un coeficiente de penetración aerodinámica más bajo.
El nuevo Coupé E viene a sustituir, con evidentes ventajas, al actual CLK; incluso Mercedes ha modificado ligeramente la plataforma del Clase E (el CLK era clavadito al antiguo Clase C) eso, por no hablar de las dos señas de identidad que personalizan a este nuevo Coupé E: los dobles faros romboides delanteros y el -”casi imperceptible-” alerón que remata la tapa del maletero.
En un guiño al histórico pasado de la marca -”según manifestaciones de los diseñadores-” el Coupé E acentúa el aspecto deportivo con unas aletas traseras muy abombadas e inspiradas en las del Mercedes S 220 Ponton Coupé de 1955. Algo más largo y ancho que el CLK, el nuevo Coupé E se sitúa, por dimensiones (4,70 metros de largo), entre dos de sus enemigos naturales : el Audi A5 y el BMW Serie 6.
El interior del habitáculo recibe un tratamiento estilístico acorde con el segmento de militancia: cuatro plazas y un carácter -”lógicamente-” más deportivo que la berlina homónima. Tapicería de piel en los asientos delanteros, que adoptan de serie reglaje eléctrico y el práctico sistema «easy-entry» que, por desplazamiento automático, permite un acceso más cómodo a las dos plazas posteriores. Opcionalmente pueden solicitarse asientos multicromo con ventilación activa, memoria en el reglaje eléctrico y diversos tipos de cuero para la tapicería. La suspensión adaptativa de dureza variable (Agility Control), la detección de somnolencia (Attention Assist), el sistema Pre-Safe y el capó de seguridad activo (menos lesiones para peatones en caso de atropello), son algunas de las innovaciones tecnológicas que se montan el Coupé E heredadas, como el lector ya habrá adivinado, de la nueva Clase E.
El denominado «paquete dinámico» es una opción especialmente desarrollada para este modelo, capaz de modificar una serie de parámetros del conjunto del vehículo con sólo apretar un sencillo botón. Por ejemplo, permite al conductor elegir entre dos modos de ajuste de la suspensión («normal» y «deportivo») sistema que también actúa sobre la respuesta dela acelerador y del cambio automático.
También puede montar luces bixenón adaptativas, que cambian automáticamente el alcance del haz de luz (entre 60 y 300 metros), además de un sistema de reconocimiento de las señales de tráfico y el frenado automático de emergencia (Distronic Plus).
Cinco motores
Dos diesel y tres gasolina conformarán la inicial oferta del Coupé E cuando, en el mes de mayo, el modelo comience a llegar a los concesionarios.
La gama arranca con dos tetracilíndricos, ambos de 204 CV: el 250 CDI (turbodiesel) y 250 CGI (gasolina de inyección directa). El turbodiesel BlueEfficiency, con un consumo medio de 5,3 litros y unas emisiones de solo 139 g/km de CO2, se convierte en uno de los coches menos «consumistas» de su categoría con, además, un alto par: 51 metros/kilo entre 1.800 y 2.800 vueltas lo que, lógicamente, debe propiciar también un alto grado de confortabilidad de uso por la elasticidad del motor.
El gasolina CGI publicita un par de 31,6 metros/kilo (entre 2.000 y 4.300 vueltas), un consumo medio de 7,2 litros y unas emisiones de 164 g/km de CO2; es decir, una significativa reducción (en torno al 13%) con respecto al CLK 200 Kompresor.
En el escalón superior de gama encontramos dos «conocidos» V6: el 350 DCI (231 CV) y el 350 CGI (292 CV). El gasóleo tiene un par de 55,1 metros/kilo (entre 1.600 y 2.400 vueltas), consume 6,8 litros de media y sus emisiones se cifran en 179 g/km de CO2. Por su parte, el gasolina V6 consume 8,5 litros (293 g/km) y tiene un par de 37,2 metros/kilo (entre 3.000 y 5.100 vueltas).
El tope de gama -”de momento-” viene dado por el V8 de 388 CV, que se monta en el E 500 Coupé, cuyo consumo se cifra en los 10,9 litros por cada centenar de kilómetros y con un par de 54 metros/kilo (entre 2.800 y 4.800 revoluciones).
En las versiones con motores V6 y V8, a diferencia de la berlina, el Coupé no tiene la palanca de cambios en la columna de la dirección, sino que se sitúa de forma más convencional en la consola y también puede utilizarse en modo secuencial.
Por lo demás, apuntar que no son sólo las optimizadas mecánicas las responsables de los bajos consumos de la nueva gama Coupé E, también influyen poderosamente los llamados «elementos secundarios»: bomba de combustible, alternador, dirección asistida; que solamente entran en funcionamiento cuando realmente se precisa.
Combinados con la utilización de neumáticos de baja resistencia a la rodadura y, ya se ya dicho, la singular optimización aerodinámica.