Reaparición en Miami

Chábeli Iglesias asiste a un desfile de joyas españolas y se enfrenta por primera vez a la prensa tras el escándalo de su denuncia por malos tratos

Publicado por
León

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|||| Está claro, Miami imprime carácter. Los desfiles allí no es que empiecen tarde, es que comienzan «a la hora cubana», es decir con un mínimo de sesenta minutos de retraso sobre el horario previsto. Y el público, que en España ya habría comenzado a silbar y a patear enfurecido, en Miami ni se inmuta. O aún mejor, ríe, conversa y si hace falta pues se toma un mojito a la salud del diseñador de turno aprovechando el receso...

Con ese ritmo sandunguero se desarrolló hace unos días la Miami Fashion Week y con ese mismo relajo y buena onda aterrizó en ella Chábeli Iglesias, como invitada de honor del desfile de la firma española de joyas y bisutería Cristian Lay, una empresa que posee en Jerez de los Caballeros (Badajoz) la fábrica de joyas más grande de Europa y que eligió como musa de su primer desfile internacional a la ex Miss España y actual novia de Fran Rivera (mientras no se demuestre lo contrario), Elisabeth Reyes.

En primera fila se vio a una impecable Elsa Pataky, vestida (con un diseño de la firma turca Gizia), peinada y maquillada bajo la sabia dirección de Beñat Yanci, que también es estilista de Isabel Preysler. La actriz quiso prestar su apoyo a su amigo Miguel Angel Leal, uno de los hijos del fundador de la firma de joyas. Esa noche, más que de su novio, Adrian Brody, Elsa tuvo que hablar del «tío Oscar». Todo el mundo le preguntaba por el éxito de Penélope Cruz, como si ella tuviera algo que ver en eso.

Elena Tablada dejó sus vistosos diseños de joyas en casa para lucir las emblemáticas mariposas de la firma anfitriona. «David no ha podido venir -”respondía casi antes de que le preguntaran por Bisbal-”, está preparando el nuevo disco y además tiene un viaje a México». Tablada llegó con su hermana Anele (Elena, al revés), de sólo veinte años, y con su madre y abuela. Todo un clan. También se dejó ver por allí Vicky Larraz, la ex cantante de Olé, Olé que lleva diez años felizmente afincada en Miami, donde trabaja en una cadena de televisión, y ha sido madre de dos hijos.

Pero volviendo a Chábeli... Desde hace cosa de un mes, la banda sonora de su existencia no es una canción de Julio Iglesias, sino de Raphael. Concretamente, esa que dice: Escándalo, es un escándalo ... Y lo es por haber salido a la luz la denuncia que interpuso hace dos años contra su marido, Christian Altaba, por un supuesto episodio de malos tratos. Tal vez por consejo materno, Chábeli ya lo ha aclarado todo mediante una exclusiva en ¡Hola! (el BOE de los Iglesias Preysler) en la que posa junto a su marido e hijo, en plan familia feliz, y explica que la llamada a la policía y la posterior denuncia contra Christian fueron fruto de una fuerte discusión, de un acaloramiento momentáneo que no ha vuelto a repetirse ni tuvo mayor repercusión. El domingo, en Miami, durante su primera comparecencia ante las cámaras tras la difusión del delicado asunto, Chábeli repitió con precisión de actriz, y sin salirse ni un milímetro del guión, lo que ya había contado a la citada revista. Y cuando le preguntaron por enésima vez lo mismo, respondió: «Leed el ¡Hola !, que ahí lo explico todo».

1397124194 Sin su marido

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A Chábeli esta vez no la acompañaba su marido («se ha quedado en casa, con el niño», aclaró ella sin perder nunca la sonrisa), sino su hermano Julio Iglesias Jr., de la mano de su eterna novia, la modelo belga Charisse Verhaert, que al día siguiente volaba a Canadá por motivos de trabajo. Julio y Chábeli son vecinos y casualmente residen a diez minutos del Palacio de Congresos de Miami donde se celebró el desfile. En honor a Chábeli hay que decir que no se negó a contestar ni una sola pregunta. Y por si aún queda alguna duda en el aire (como diría Pantoja), anunció que desea ser madre el año que viene. Claro que, como dijo una vez Isabel Preysler con esa flema británica que la adorna, «eso, hija mía, ya lo llevas diciendo varios años».