Obtener la Certificación Forestal
|||| Una vez aprobado el documento de gestión, se ejecutan los trabajos de mejora y aprovechamiento tras los cuales se evalúan los resultados así como los cambios existentes en la situación del monte, y se propone una actualización de la gestión, que se materializaría en un nuevo documento.
Las actuaciones de mantenimiento y mejora comprenden tratamientos silvícolas (clareos, podas), obras para lograr una red viaria óptima, crear y mantener áreas destinadas al uso público, acondicionar senderos o mejoras ganaderas. La ordenación asegura, además, el mantenimiento y ampliación de la masa arbolada mediante regeneración natural y repoblaciones.
Con todo ello se consigue controlar la erosión, proporcionar agua de calidad, conservar hábitats para flora y fauna, obtener productos renovables (madera, turismo, caza y pesca, ganadería extensiva, frutos, corcho y biomasa), fijar CO 2 y depurar el aire. El objetivo final es obtener la certificación forestal, que garantiza al consumidor que cualquier producto forestal procede de un bosque gestionado de forma sostenible.
Castilla y León ha conseguido la certificación forestal regional PEFC (Programa para el Reconocimiento de Sistema de Certificación Forestal) de gestión sostenible para 449.665 hectáreas de bosques (404.664 de titularidad pública y 45.000 privada), cifra que equivale a más del 90% del total nacional, ya que el resto se reparte entre el País Vasco y Cataluña.