La cocina portuguesa más tradicional, también en León
La cervecería San Isidoro presenta las delicias gastronomías lusas a buen precio
|||| Hemos comentado en estas mismas páginas la aparición en la capital leonesa de diferentes restaurantes que incorporan a sus cartas la cocina tradiciones de diversos países. Así hemos conocido la cocina griega, la argentina, la turca, la italiana-¦ hoy vamos a proponerles la visita, en el mismo centro de la ciudad, de un establecimiento que dedica sus desvelos culinarios a la cocina del vecino país de Portugal.
Fernanda dos Anjos Fernández, es portuguesa y es cocinera desde hace muchos años, «Lo mejor de mis recuerdos infantiles -”dice-” está relacionado con la cocina familiar y con mi madre preparando sabrosos platos tradicionales. Naturalmente esto es importante como base, pero también hay que tener una trayectoria profesional amplia para poder llevar las viejas recetas a la actualidad y para poder ofrecerlas con garantía a los clientes de un restaurante».
Javier Juan Rodríguez y Fernanda, iniciaron su aventura hostelera en León en el restaurante Don Suero, hace de esto más de diez años. Allí comenzaron a hacer popular su propuesta de gastronomía lusa. Hace cuatro años cambiaron de ubicación y, desde entonces, ofrecen sus especialidades en la cervecería San Isidoro, en la trasera de la incomparable basílica dedicada al santo del mismo nombre.
En su amplio comedor brindan a los aficionados al buen comer dos posibilidades, por un lado un estupendo y variado picoteo y, por otro, una carta corta pero bien pensada en la que destaca por derecho propio el bacalao, plato famoso en la cocina lusa, como también lo es en la de León.
Hasta una veintena de raciones ofrecen en el apartado dedicado al picoteo en su carta. Entre ellos destacamos, El revuelto de la casa, naturalmente de bacalao. La Ensalada San Isidoro, la Setas silvestres al ajillo, las croquetas, de bacalao y de jamón, para cambiar de sabor. Y algunas especialidades propias de León como la Cecina regada con aceite virgen, la Morcilla de León, los Callos de la casa, o la Tabla de embutidos curados al humo en la mejor tradición montañesa. «También hacemos un sensacional pulpo a la gallega -”comenta Fernanda-” que es el mismo que se ofrece en el norte de Portugal».
Todas estas raciones-¦ y muchas más, pueden servir perfectamente de primer plato. Como segundo los tradicionales capítulos de pescado y carne se funden en uno, en el que tienen cabida desde el tantas veces nombrado bacalao, al pollo al ajillo. No hay que olvidar que en esta zona de la ciudad hay muchos estudiantes y también hay que pensar en ellos, en los más jóvenes, a la hora de establecer las preferencias culinarias de la casa.
Comienza la sección con su Bacalao o-™brass, que es una especie de revuelto con patatas paja, cebolla, huevo y bacalao. Otra versión del bacalao es el que llaman a la portuguesa que está hecho, «con una base de patatas guisadas, las mejores tajadas del bacalao, una salsa verde y algunas almejas».
Otro de los platos estrella de la casa son las Mollejas con almejas, una exótica y afortunada mezcla de sabores. Y siguiendo la carta de segundos, nos encontramos con Huevos rotos montañeses, Huevos con morcilla, Tortilla de gulas con gambas, Chuletillas de cordero, Bistec de ternera, pollo al ajillo y Pechuga de pollo a la plancha. La mayoría de estos platos cuestan alrededor de 6 euros, por lo que el San Isidoro, es también una buena opción para una comida en los tiempos de crisis.
Y quedan los postres, que también son elaborados en su totalidad en la casa. Natillas, Crema catalana, Flan de limón, Tarta de tiramisú, Tarta de queso y Copa de helado con castañas.
«Además -”nos dice Javier-” hacemos fuera de carta otros platos portugueses, depende de la inspiración de la cocinera y de lo que encontremos en el mercado. También tenemos un menú diario de 9,50 euros y uno especial para los fines de semana de 13».