Una propuesta para devorar con los ojos
|||| Hace algunas semanas les presentábamos un número extraordinario de la revista literaria Litoral dedicado al vino y su entronque con las distintas artes. Hoy les informamos de la aparición de otro número extraordinario de la original publicación dedicado por entero a la gastronomía. Lo han titulado Poesía a la carta, y en él nos encontramos con la mejor guía para caminar por el intrincado mundo del buen comer a través de los escritores, los pintores, los escultores-¦ y hasta de los músicos.
La revista tiene ochenta años de antigüedad, y en los últimos tiempos se edita en formato de libro monográfico. En sus casi trescientas páginas hay en esta ocasión infinidad de artículos y selección de textos de los escritores más importantes de todos los tiempos. Podemos destacar las breves líneas de Jorge Luis Borges dedicadas al hambre. El comentario dedicado al pan por César Vallejo. Un fragmento genial de Camilo José Cela sobre las lecturas para el desayuno-¦ y así hasta más de un centenar de textos y poemas cuidadosamente escogidos. Les acompañan cientos de ilustraciones de los más famosos pintores de todos los tiempos, pero con una especial incidencia en los cubitas e impresionistas.
La sopa, las verduras, las patatas, el café, el aceite, el queso y el pan, tienen capítulos monográficos en los que se contemplan los distintos alimentos desde los más puntos de vista más diversos. Podría decirse que disfrutando de este volumen el lector se acerca a toda la cultura que a lo largo del tiempo ha generado el bien comer.
Marta Brinkamann, se ha encargado de redactar un menú Litoral para la ocasión, es el siguiente: Sopa de daditos de rape y gambitas. Ensalada primaveral de pétalos de flores con sinfonía de quesos cremosos de Ronda perfumados con vinagreta de olivas. Lomo de jurel espetado al aroma de romero sobre un lecho de verduras de temporada. Suprema de ave relleno de potpurrí de frutos secos con nidos de patatas a la vainilla. Cuernos vikingos de hojaldre con crema y abanicos de peras confitadas al vino de Málaga y Gin-tonic especial de la casa para Ava Gardner. No está nada mal.