Bares y discotecas instalarán sistemas de control
Según se recoge en el texto, la ley se aplicará a todos los emisores acústicos, públicos o privados, así como a las edificaciones, incluidas todas las actividades domésticas, que la normativa estatal excluye.
También fija los criterios para autorizar el funcionamiento de emisores de ruido y regula los requisitos que deben cumplir las empresas para su autorización, con la obligatoriedad de presentar un informe para la renovación de la licencia cada ocho años.
Bares, discotecas y otras actividades con instalaciones musicales estarán obligadas a instalar un limitador-controlador de potencia y disponer de un registro sonográfico que recogerá los niveles acústicos de cara a futuras inspecciones, así como de un sistema de verificación que permita detectar posibles manipulaciones.
Además, se fijan valores máximos y mínimos de decibelios permitidos para cualquier actividad en una determinada zona y en un momento determinado, siendo los ayuntamientos quienes apliquen, a través de ordenanzas, unos niveles concretos. También se regula el control acústico en la edificación y de las actividades y emisores. Así, en los edificios de nueva construcción deberán realizarse estudios acústicos previos a la concesión de la licencia de primera ocupación.