¿sabias qué los perros también se pueden quemar con el sol?
Su piel se inflama y enrojece, aparecen ampollas, el animal comienza a estar apático e incluso puede tener fiebre. Suele ser muy común en animales de capa blanca y sobre todo en aquellas zonas más desprovistas de pelo. También el problema puede venir por «espesas mantas» capilares, poco o nada cuidadas que no dejan que la superficie cutánea respire, «cocinando» la piel de nuestro acalorado animal. Se pueden usar cremas protectoras o evitar sacar al animal a las horas el las que el sol incide con mayor intensidad e incluso aliviarle y refrescarle a menudo con agua.