De vacaciones con su veterinario
Conviene seguir unos prácticos consejos para proteger a nuestra mascota de cara al verano
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Una vez más hay que hablar de las espigas. En un día rutinario de trabajo, un veterinario puede llegar a atender cerca de diez perros afectados por espigas que se encuentran clavadas en los lugares más insospechados. Se introducen con mucha facilidad en cualquier orificio del cuerpo e incluso en la piel. Ojos, nariz, orejas, espacios entre las almohadillas etcétera, cojean o se lamen insistentemente la pata, estornudan e incluso sangran por la nariz, pueden presentar conjuntivitis e incapacidad para abrir un ojo, sacuden o ladean la cabeza etcétera. Aquellos animales de razas de pelo largo conviene cortarles el pelo para su fácil detección antes de que se claven y profundicen en la piel.
Los golpes de calor suponen un problema de extrema gravedad ya que puede acabar con el fallecimiento del animal a pesar de las atenciones veterinarias. Las razas braquicéfalas (Bulldog inglés y francés, Bóxer, Carlino, Shit tzu o Pekinés entre otros) debido a la constitución de sus vías respiratorias altas son los que corren más peligro. Para ellos bastaría con unos minutos para pasar aun estado crítico, mientras que para un perro con hocico alargado daría lugar a signos leves de hipertermia
En el coche. Cuando viajen con nosotros en el coche debemos asegurarnos de que la temperatura del coche no ascienda, poner el aire acondicionado o bajas las ventanillas. Hacer paradas frecuentes para ofrecer agua y refrescar al animal, incluso mojándoles la cabeza, las patas y el abdomen.
También es importante prevenir el reblandecimiento de las almohadillas y con ello la aparición de úlceras y erosiones a veces de difícil y prolongado tratamiento. Existen a la venta productos que endurecen y protegen las almohadillas para evitar estos problemas, siempre y cuando se apliquen unas semanas antes de sacar al animal por terrenos pedregosos o agrestes a los que no está acostumbrada.
Hay que tener cuidado con los cortes de pelo. Es muy frecuente solicitar los servicios del peluquero canino para hacer ese «corte de verano» que tan bien sienta a nuestra mascota, olvidándonos de que el pelo también le protege del calor. Cortárselo de forma excesiva puede hacer que los rayos del sol incidan sobre su piel provocando verdaderas quemaduras o dermatitis, sobre todo en aquellos que tengan la piel sensible.
¡Cuidado con las garrapatas! Su picadura podría suponer la transmisión de una graves enfermedades como la Leihmaniosis canina, crónica y en casos graves mortal.
Las picaduras de una gran diversidad de insectos, mosquitos, avispas etcétera, podrían producir reacciones alérgicas y en el caso de los mosquitos, según la región de España en la que nos encontremos, su picadura supondría la transmisión de la temida Filariosis o enfermedad del gusano del corazón, ya presente en la provincia de León.
Estos son algunos de los consejos que nos harán disfrutar de unas vacaciones más seguras en compañía de nuestras queridas mascotas.