Woodman, retratos de la levedad
Esta es la obra de una fotógrafa efímera, que murió a los 23 años. Francesca Woodman (Denver, 1958- Nueva York, 1981) está considerada como artista excepcional por abordar la fotografía desde un prisma en el que no hay concesiones, sino la voluntad de ofrecer intimidad y desasosiego y rehuir resultados intencionadamente comerciales. Puede que la brevedad de su vida, y por tanto de su obra, hayan alimentado el interés de lo que hizo frente a lo que pudo hacer, pero sus trabajos ahí están y despiertan el interés de estudiosos y de los que se acercan por primera vez a su obra. En España, por primera vez en exposición individual, podrá ser visto parte de su trabajo de la mano de La Fábrica Galería, en Madrid, que del 8 de septiembre al 24 de octubre, expondrá fotos de Woodman y la proyección de Selected Video Works 1975-1978. El título de toda la muestra es revelador: Autorretrato sin retoques . En palabras, carácter autobiográfico, soledad, olvido y el paso del tiempo.
Francesca Woodman realizó a sus primeros trabajos con 13 años, casi siempre en blanco y negro. A los 17 años comenzó estudios en Providence, en la Escuela de Diseño de Rhode Island y consiguió una beca para cursar el tercer grado en Roma. Allí se identificó con el surrealismo y el futurismo, que desde entonces ganaron presencia en sus fotografías, así como la decadencia, manifiesta en las paredes desnudas y los objetos antiguos que también comenzaron a poblar sus trabajos. En Roma realizó sus dos únicas exposiciones individuales.