La deportividad según Skoda
Octavia RS. Carrocerías Berlina y Combi (familiar), dos motores: gasolina (200 CV) y gasóleo (170 CV)
Más caballos y chasis rebajado. Calidad de acabados y generosa entrega dinámica en una tercera generación Octavia RS que se declina en dos tetracilíndricos multiválvulas de dos litros: un gasolina de 200 CV y un turbodiésel de rampa común (nuestra unidad de pruebas) que rinde 170 CV con la posibilidad, en ambos casos, de solidarizarse con la caja manual de 6 velocidades o -”mucho mejor-” con el célebre automático secuencial DSG de 6 marchas profusamente utilizado por el Grupo VW en diversas realizaciones de su amplio catálogo (Skoda, Seat, Audi, Volkswagen).
Especialmente enfocado a quienes pretendan un plus de deportividad sin renunciar a la practicidad de una berlina del segmento medio-alto, el Octavia RS refresca su imagen con un paragolpes delantero más envolvente que en la versión «normal», una rejilla nido de abeja y una iluminación diurna tipo LED.
La zaga está presidida por la doble salida de escape cromada y, sobre todo, por un generoso alerón que diferencia definitivamente al Octavia RS de sus hermanos de gama.
En el interior se respira un ambiente decididamente deportivo: volante de tres radios específico RS, con levas de cambio en el caso de la caja DSG (curiosamente opcionales por ¡15 euros!, anda que-¦), pedales de aluminio y unos asientos delanteros de marcado corte anatómico con las siglas «RS». Un salpicadero sencillo, con los mandos bien situados y los controles muy legibles -”«marca de la casa» en Skoda-” completan un conjunto que, como habitualmente, hace gala de unas calidades y ajustes encomiables.
Si de practicidad hablamos, apuntar que nuestro protagonista, cuyo habitáculo resulta de lo más cómodo, hace gala de un excelente maletero: 585 litros, ampliables a 1.455 si se abaten los asientos posteriores; todo un logro para los cuatro metros y medio de longitud (4,59 para ser exactos). Incluso el generoso portón adopta ahora un práctico lavaluneta para mejorar la visión trasera en días de lluvia.
Además, la ganancia dinámica por la adopción mecánica RS, se acentúa con la rebaja en la altura de carrocería (13 milímetros en las Berlina y 12 en el Combi) lo que además, como fácilmente puede suponerse, redunda también en beneficio del centro de gravedad y en el comportamiento rutero del coche.
Si la versión de gasolina (200 CV) manifiesta claramente su condición de RS, en utilización del día a día resulta ser el gasóleo de 170 CV la elección más sorprendente y que, salvo por un sonido diesel-diesel , se muestra de lo más atractiva, máxime cuando se une al excelente cambio DSG y mucho más si éste se utiliza el programa «S».
El Octavia RS (TDI) puede presumir de unas contundentes cotas prestacionales: 7,8 segundos en aceleración de cero a cien, 226 por hora de punta y 6 litros de consumo medio (algo más de 700 kilómetros de autonomía) eso, y unas sensaciones de coche deportivo en un envoltorio de berlina teóricamente «normal» cuyos tarados de suspensión -”y calidad general de rodadura-” permiten unos fulgurantes pasos por curva.
El abanico de precios (gama) oscila entre 27.680 y 29.450 euros (1.200 adicionales para la carrocería Combi y se cuenta con un completo equipamiento de serie, sobre todo en el capítulo de ayudas electrónicas para, lógicamente, domesticar sin complicaciones la generosa caballería de la que se dispone.
En suma, que el Octavia RS se convierte en una excelente opción de compra para quienes pretendan un comportamiento marcadamente deportivo en un envoltorio práctico y bien resuelto en cuanto a capacidad general.