Diario de León

El VW Polo sigue sorprendiendo-¦

Fácil de conducir, vehículo divertido y muy noble, el nuevo Polo se hace mayor

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

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Más Golf que Polo. Crece en cotas, también en calidad de fabricación, habitabilidad y condiciones dinámicas.

El excelente tacto dinámico es una de las grandes bazas de nuestro protagonista: estabilidad a toda prueba y un ESP (de serie) muy bien tarado, sin intrusismos indeseables, vuelven a hacer del pequeño Polo un utilitario-polivalente muy agradable y fácil de conducir.

Tres décadas después de su aparición, cinco generaciones y ocho años desde su última renovación, el Polo se ha hecho mayor. Con la adopción de innovaciones en clave de Golf, el nuevo Polo se sitúa a caballo entre dos escalones de mercado.

Rozando los cuatro metros de longitud, con ganancias de 3 centímetros en ambas vías, una batalla alargada en un centímetro y un recorte de 1,4 centímetros en su altura (una de sus claves aerodinámicas), el nuevo Polo hace gala de una pisada muy aplomada y homogénea (mayor calidad de rodadura) gracias, además de lo apuntado, a un chasis más rígido (monta la plataforma PG25 estrenada en el Ibiza) y unos soportes de amortiguación revisados al alza.

Si la generalidad del habitáculo presenta una amplitud más que sobrada para el segmento de militancia con, además, una ergonomía y postura de conducción que para sí quisieran realizaciones de mayor enjundia, donde el Polo cojea ligeramente es en unos justitos 305 litros de capacidad de maletero (ampliables casi 1.000 abatiendo las plazas traseras) aunque, en contrapartida, se cuenta con una rueda de repuesto de tamaño normal, lo que siempre es de agradecer.

Quienes pretendan mejorar aún más el, de por sí, excelente comportamiento rutero del Polo, Volkswagen propone un paquete opcional «Advance&Polo» (665 euros) en el que se incluyen las llantas de aleación de 15 pulgadas, calzadas con neumáticos 195/55, y otros elementos tan sugestivos como el control de la presión de los neumáticos, el volante y los pomos de las palancas de cambio y freno de mano en cuero, ordenador de a bordo y rueda de repuesto de emergencia (vaya una cosa por las otras-¦).

Buen motor

Sin necesidad de grandes florituras motorísticas, aunque actualizado en electrónica e inyección -”sigue siendo indirecta-” el gasolina de 85 CV (nuestra unidad de pruebas), que el fabricante considera debe ser el comercialmente más solicitado, se muestra de lo más efectivo. Sobre todo con el inestimable concurso de la caja manual de 5 velocidades, todo un prodigio de precisión en los engranados y muy bien resuelta en sus relaciones cambio-grupo, lo que nos permitirá circular en ciudad en marchas largas (4ª e incluso 5ª) a regímenes bajos y baja velocidad (mucha elasticidad) sin tener que manejar constantemente la palanca de cambios.

En carretera también progresa adecuadamente aunque, como fácilmente puede suponerse, las respuestas -”en adelantamientos, por ejemplo-” son aquí algo menos contundentes y, entonces sí, habrá que «mover» más veces el cambio: entre 3.800 y 5.500 vueltas es donde el 1.4 litros de 85 CV mejor se expresa .

En suma, que por calidad de conducción y comportamiento general, el nuevo Polo sigue las pautas que Volkswagen aporta a todos sus fabricados. Sólo el precio, no tan contenido como debería, puede suponer un mínimo obstáculo a la hora de decidirse por su compra-¦ aunque merece la pena el esfuerzo.

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