Diario de León

Los consejos de los expertos para ahorrar hasta un 15% de combustible durante la operación salida ante la subida de la gasolina

Con los carburantes al alza y millones de desplazamientos previstos en agosto, varios ajustes antes y durante el viaje pueden marcar una diferencia notable en el gasto final

El encarecimiento de la gasolina y el diésel convierte la conducción eficiente y el mantenimiento preventivo en dos claves para reducir el gasto durante la operación salida.

El encarecimiento de la gasolina y el diésel convierte la conducción eficiente y el mantenimiento preventivo en dos claves para reducir el gasto durante la operación salida.Unsplash

Patricia de la Torre
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La operación salida de agosto llega con una preocupación añadida para quienes viajarán por carretera: el encarecimiento de los carburantes. Ante este escenario, reducir el consumo no depende únicamente de encontrar una estación de servicio más barata. El estado del vehículo, la presión de los neumáticos, la carga y la manera de acelerar o frenar pueden marcar una diferencia apreciable al final del trayecto.

Las técnicas de conducción eficiente pueden permitir un ahorro de hasta un 15% de combustible, según las referencias divulgadas por la Dirección General de Tráfico. Ese porcentaje debe entenderse como una estimación máxima y no como una rebaja garantizada: el resultado cambia según el modelo del coche, su mantenimiento, el tráfico, la orografía, la velocidad y los hábitos previos del conductor.

La cadena de mantenimiento Midas también sitúa el ahorro potencial en torno al 15% cuando se combinan una revisión preventiva y una conducción eficiente. «Con el precio de los carburantes al alza, cada litro cuenta», afirma Francisco Javier Fuentes, formador de Midas España. Más allá de la recomendación comercial, los principales consejos coinciden con las pautas difundidas por la DGT y otros organismos especializados.

Ahorrar combustible durante la operación salida empieza con una revisión del coche

Antes de iniciar un desplazamiento largo conviene comprobar que el vehículo no arrastra problemas capaces de aumentar el gasto. Los filtros, los niveles, el estado del motor y los neumáticos influyen tanto en la eficiencia como en la seguridad.

Un filtro deteriorado u obstruido puede dificultar el funcionamiento normal del motor. La recomendación no consiste en cambiar piezas de manera preventiva sin necesidad, sino en respetar los intervalos de mantenimiento fijados por el fabricante y revisar el automóvil cuando aparezcan síntomas anómalos.

La DGT señala que una diagnosis puede detectar averías ocultas asociadas a un aumento del consumo y las emisiones. También recuerda que los niveles, los filtros y la presión de las ruedas forman parte de los elementos esenciales para mantener el vehículo en condiciones óptimas.

La preparación cobra especial importancia durante el verano. Las altas temperaturas, el peso adicional del equipaje, los atascos y los recorridos prolongados someten al automóvil a un esfuerzo superior al habitual. 

La presión de los neumáticos influye en el ahorro de combustible

Las ruedas son el único punto de contacto entre el coche y el asfalto. Cuando circulan con una presión inferior a la recomendada, aumenta la resistencia a la rodadura y el motor necesita desarrollar más potencia para mantener el vehículo en movimiento.

La presión debe comprobarse con los neumáticos fríos y ajustarse a las indicaciones del fabricante, que suelen figurar en el manual, la puerta del conductor o la tapa del depósito. En un viaje con el coche muy cargado puede ser necesario utilizar la presión específica prevista para esa situación.

Según una referencia recogida por la DGT, circular con una presión 0,5 bares inferior a la recomendada puede incrementar el consumo alrededor de un 2% en ciudad y un 4% en vías interurbanas. Además, acelera el desgaste de la goma y puede afectar al comportamiento del automóvil.

No basta con inflar las ruedas. También deben observarse la profundidad del dibujo, las grietas, las deformaciones y el desgaste irregular. Una presión correcta reduce el gasto, pero nunca debe buscarse el ahorro utilizando cifras superiores a las indicadas por el fabricante.

Una conducción suave ayuda a ahorrar combustible en la operación salida

Los acelerones y los frenazos repetidos obligan al motor a realizar un esfuerzo innecesario. Mantener una velocidad uniforme, observar el tráfico con antelación y conservar una distancia de seguridad adecuada permite levantar el pie antes y reducir la necesidad de frenar bruscamente.

«Muchas veces pensamos que el ahorro depende únicamente de la forma de conducir, pero el estado del vehículo también juega un papel fundamental», explica Francisco Javier Fuentes. Ambas cuestiones están relacionadas: un coche bien mantenido permite aprovechar mejor una conducción eficiente, mientras que una mecánica descuidada puede limitar cualquier intento de reducir el gasto.

La DGT advierte de que la velocidad tiene una influencia directa sobre el consumo. En determinados recorridos urbanos, intentar ahorrar solo unos minutos mediante una conducción más rápida puede elevar considerablemente el carburante utilizado. Una velocidad adecuada y uniforme disminuye las variaciones bruscas y reduce el esfuerzo mecánico.

El ahorro tampoco justifica circular excesivamente despacio, entorpecer el tráfico o utilizar una marcha inadecuada. La conducción eficiente debe adaptarse siempre a la vía, la visibilidad y las condiciones de circulación.

Arrancar correctamente evita un consumo innecesario

Al poner en marcha el coche, no es necesario acelerar ni mantener el motor funcionando durante varios minutos antes de iniciar el trayecto. En los vehículos modernos suele ser preferible arrancar y comenzar a circular con suavidad, evitando exigir un régimen elevado mientras la mecánica alcanza su temperatura de funcionamiento.

Midas aconseja no realizar aceleraciones bruscas durante los primeros kilómetros. Cuando el motor está frío, la gestión electrónica adapta la inyección y el consumo puede ser más elevado. Forzarlo en ese momento incrementa todavía más el gasto.

La primera marcha debe utilizarse únicamente para iniciar el movimiento y pasar pronto a una relación superior cuando las condiciones lo permitan. 

Las marchas largas pueden ahorrar combustible, pero sin forzar el motor

Circular con una marcha larga y un régimen moderado suele consumir menos que mantener el motor excesivamente revolucionado. Los indicadores de cambio incorporados en muchos vehículos ofrecen una referencia útil, y el modo ECO puede suavizar la respuesta del acelerador o modificar la gestión de determinados sistemas.

Sin embargo, una marcha demasiado larga también puede resultar contraproducente cuando obliga a pisar mucho el acelerador, genera vibraciones o hace que el motor responda con dificultad. La elección debe ajustarse a la pendiente, la velocidad, la carga y las características del automóvil.

En una subida pronunciada puede ser más eficiente y seguro reducir una marcha que insistir en una relación demasiado larga. La conducción eficiente no consiste en utilizar siempre la marcha más alta, sino en evitar revoluciones innecesarias sin hacer trabajar al motor fuera de su rango adecuado.

El freno motor permite anticipar y reducir el gasto

Levantar el pie del acelerador con tiempo y mantener una marcha engranada permite que el vehículo reduzca progresivamente la velocidad. En numerosos coches modernos, la alimentación de combustible se interrumpe o disminuye notablemente durante estas fases de retención.

Midas estima que aprovechar el freno motor puede sumar alrededor de un 2% de ahorro. La cifra dependerá del recorrido y de la frecuencia con la que el conductor tenga que reducir la velocidad, pero la recomendación tiene otra ventaja: favorece una conducción más anticipada y limita el uso brusco de los frenos.

No se debe circular en punto muerto para intentar gastar menos. Esta práctica reduce la capacidad de respuesta, elimina la retención del motor y no aporta necesariamente un ahorro en los vehículos actuales. La prioridad debe ser conservar el control del automóvil.

El peso y la aerodinámica también afectan al ahorro de combustible

Transportar objetos innecesarios obliga al motor a mover una masa mayor. Antes de salir conviene revisar el maletero y retirar aquello que no vaya a utilizarse durante las vacaciones.

Las bacas, los cofres y otros elementos instalados en el exterior aumentan la resistencia aerodinámica, especialmente a velocidades de autopista. Deben desmontarse cuando dejan de ser necesarios. La DGT también recomienda distribuir correctamente el equipaje y evitar sobrecargar el vehículo.

Abrir las ventanillas en carretera puede aumentar la resistencia al aire. A baja velocidad, en cambio, utilizar la ventilación natural puede resultar razonable. El aire acondicionado también consume energía, pero renunciar a él durante una ola de calor no es una opción segura: una temperatura elevada en el habitáculo reduce el confort, aumenta la fatiga y puede perjudicar la concentración. La solución pasa por usarlo de manera moderada, no por conducir soportando un calor excesivo.

Comparar gasolineras completa el ahorro de combustible

La conducción y el mantenimiento permiten reducir los litros utilizados. Comparar precios ayuda a pagar menos por cada uno de ellos. El Ministerio para la Transición Ecológica dispone de un geoportal oficial en el que pueden consultarse las tarifas comunicadas por las estaciones de servicio.

No siempre compensa recorrer varios kilómetros para repostar unos céntimos más barato, porque el desplazamiento adicional también consume combustible. La comparación resulta más útil cuando se realiza entre estaciones situadas en la ruta prevista o cerca del lugar de residencia.

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