La DGT pone el foco en un desplazamiento que muchos conductores consideran menos peligroso
La DGT pone el foco en los desplazamientos nocturnos por fiestas patronales y advierte especialmente sobre alcohol, drogas, velocidad y el exceso de confianza en carreteras conocidas

La DGT pide no bajar la guardia en los trayectos cortos y conocidos, especialmente durante los desplazamientos nocturnos vinculados a las fiestas patronales.
Hay un viaje de agosto que rara vez se prepara como una operación salida. No requiere llenar el depósito para recorrer cientos de kilómetros, ni consultar el tráfico antes de ponerse en marcha. Puede durar diez, quince o veinte minutos y transcurrir por una carretera que el conductor conoce prácticamente de memoria. Es el regreso a casa después de una fiesta patronal cercana y, precisamente por esa apariencia cotidiana, la Dirección General de Tráfico ha decidido poner el foco sobre él.
La Operación Especial del 15 de agosto de 2026 contemplaba 5,61 millones de movimientos entre las 15.00 horas del viernes 14 y las 24.00 horas del domingo 16. Pero junto a los grandes desplazamientos de vacaciones, cambio de quincena, playas y segundas residencias, Tráfico destacaba expresamente otro fenómeno: «se incrementarán también los viajes de corta distancia» hacia las numerosas poblaciones que celebran fiestas patronales, tanto por la red principal como por la secundaria y «especialmente en las noches y las madrugadas», según la nota de prensa de la DGT.
Según comunicó la propia DGT, el dispositivo arrancaba «tras un fin de semana trágico en las carreteras en el que se han registrado 19 fallecidos en siniestros de tráfico». No basta con extremar las precauciones cuando quedan 500 kilómetros por delante. También hay que hacerlo cuando solo faltan cinco para llegar a casa.
La DGT advierte del exceso de confianza en los trayectos cortos y conocidos
La DGT considera «imprescindible ser prudentes en todos los trayectos, especialmente en carreteras convencionales» y pide «no bajar la guardia en los trayectos cortos y conocidos».
El problema es precisamente la sensación de control. Una carretera recorrida decenas de veces puede generar una percepción de familiaridad que no elimina ninguno de los factores objetivos que intervienen en la conducción. De noche hay menos visibilidad; después de varias horas de celebración puede aparecer el cansancio y, si ha existido consumo de alcohol o drogas, la decisión segura pasa por no ponerse al volante.
La propia DGT insiste en que «es fundamental no bajar nunca la guardia, ya sean desplazamientos diurnos o nocturnos, aunque se trate de trayectos cortos y conocidos», además de utilizar el cinturón de seguridad y respetar tanto los límites de velocidad como la señalización.
La DGT intensifica los controles de alcohol, drogas y velocidad
Durante la Operación Especial, la DGT anunció que «se intensificarán las medidas preventivas de control de velocidad, alcoholemia y drogas» por parte de las Fuerzas de Vigilancia de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.
Tráfico detalló asimismo el despliegue de radares fijos y móviles, cámaras y furgonetas camufladas para vigilar el uso del teléfono móvil y del cinturón, además de helicópteros, drones y vehículos y motocicletas sin rotular. No se trata, por tanto, únicamente de vigilar las grandes autovías por las que circula el tráfico vacacional, sino de cubrir «todo tipo de vías».
La DGT identifica de manera expresa «las noches y las madrugadas» como momentos en los que aumentarán los viajes cortos relacionados con las fiestas patronales.
Eso significa que el desplazamiento de regreso merece, como mínimo, la misma planificación que la ida. Si quien iba a conducir ha bebido o consumido drogas, no debería conducir. La distancia pendiente no modifica esa decisión. Tampoco lo hace conocer cada curva, cada cruce o cada rotonda del camino.