Las actas de ETA recogen que sí hubo delación
Los atestados de los agentes que investigaron el chivatazo no son los únicos documentos que apuntan a que el soplo fue obra de la cúpula policial. Las actas de ETA sobre las denominadas conversaciones de Loyola -”el frustrado diálogo con el Gobierno-” también insisten en esa tesis y revelan, siempre según la versión de los terroristas, que el Ejecutivo esgrimió el soplo como un gesto de buena voluntad en uno de esos contactos durante la pasada tregua.
Según mandos de la lucha antiterrorista, Interior tiene en su poder desde hace más de un año esos papeles etarras, ya que una copia de las actas le fue incautada al ex jefe político de ETA Francisco Javier López Peña, Thierry, cuando fue detenido el 21 de mayo del 2008 en la localidad gala de Burdeos. De inmediato, las autoridades francesas escanearon aquellos papeles y los enviaron a Madrid.