Un técnico culpa a los pilotos del accidente del Yak-42
El experto piloto Orlando Jiménez Forero -38 años de experiencia, 26.000 horas de vuelo y 300 investigaciones de accidentes aéreos a su espalda- afirmó ayer en el juicio por las responsabilidades civiles del Yak-42 que el accidente fue una cadena de errores humanos debido a la inexperiencia de la tripulación y al exceso de velocidad al intentar aterrizar en el aeropuerto turco de Trebisonda. En una extensa exposición de más de tres horas, el técnico explicó cómo se vulneraron diferentes normas básicas de aviación durante el vuelo y el posterior intento de aterrizaje de la nave que se llevó a cabo en un «pésimo» procedimiento en la aproximación. Jiménez destacó que el aeropuerto de Trebisonda carece de radar y que el intento aterrizaje se hizo con una carta de navegación que la tripulación «no siguió correctamente».