León incluye a Feve en el tranvía para dar solución al proyecto e integrar el tren
El Gobierno suscribirá el sábado un convenio para financiar gran parte de la infraestructura, que sumará a la línea programada un ramal al Hospital y acabará con la trinchera de la vía estrecha
Francisco Fernández, a la derecha, presentó el proyecto acompañado por el vicealcalde, Javier Chamor
León cerrará la herida de Feve con un tren-tram de vía estrecha. Una solución cicatrizada con 150 millones de euros, en la que todas las partes cumplen su objetivo: el Ayuntamiento tendrá su línea de tranvía desde el Área 17 hasta Puente Castro, además de un segundo itinerario que conecte la estación con el Hospital e integre todo el corredor ferroviario, a cambio de renunciar a su idea de hacer la infraestructura en ancho internacional; mientras que la compañía estatal consigue viabilidad para dar entrada a su tren-tram desde Guardo hasta su actual terminal y gana un enlace directo con el complejo hospitalario para ofrecer a los viajeros de todos los pueblos por los que discurre su traza, como contraprestación a que el Ministerio de Fomento asuma una parte significativa de la financiación, que no ha sido concretada pero que podría alcanzar hasta el 80% del presupuesto total.
El acuerdo será reafirmado en el convenio que este sábado firmará el ministro de Fomento, José Blanco, con el alcalde, Francisco Fernández, y el presidente de Feve, el leonés Ángel Villalba. Tres instituciones que, «en momentos de recortes importantes», han trabajado «codo con codo», como resaltó el regidor socialista, quien descartó la participación de la Junta porque aunque están «abiertos a todo», lo que no van a hacer es «esperar al último momento para tomar iniciativas que puedan retrasar o complicar» el proyecto, en el que la administración autonómica «nunca ha mostrado su implicación».
Dos problemas resueltos en una misma decisión. El proyecto, apuntó el alcalde, «va a su poner un avance importantísimo en la calidad de vida de los ciudadanos», después de «mucho tiempo» de espera para definir «una fórmula que resuelve las dificultades competenciales, de financiación y técnicas». Problemas que han retrasado la infraestructura debido a las discusiones entre el Ayuntamiento y Feve por delimitar si el tranvía debía tener ancho internacional -”lo que excluía a la compañía estatal, que tiene ancho métrico-” y si la solución era integrar, como se ha decidido, o soterrar, lo que queda descartado al entrar el pasillo ferroviario a formar parte de la trama urbana.
La resolución de los dos problemas en uno, como propuso Villalba hace meses, ha desencallado con la entrada de Fomento como pagano y la falta de ofertas para el tranvía de ancho internacional que proponía el Ayuntamiento. Salida venturosa para las dos instituciones, que posibilita la realización de «un proyecto importante», citó Fernández, tanto desde el punto de vista «social» como de «la inversión», que supone pasar de «un proyecto de una línea de 6,5 kilómetros de recorrido, una inversión de 80 millones de euros y una previsión de cuatro millones de viajeros», a otro que aúna «una segunda línea de tranvía, con nueve kilómetros de trazado, 150 millones de presupuesto, frecuencias de paso cada 8 minutos, 130.000 habitantes en un radio de menos de 500 metros y una estimación de nueve millones de usuarios». Datos que el mandatario socialista, junto al presidente de Feve, explicará hoy a los vecinos, a partir de las 20.00 horas, en el centro cívico Ventas Este, junto a la iglesia de La Asunción.
Al margen de los tráficos ordinarios de Feve, la gestión de las dos líneas de tranvía, con doble vía, se encomendará a una sociedad pública, en la que el Ayuntamiento estará con el Ministerio de Fomento, aunque no se ha descartado que pueda entrar también una empresa privada que contribuya a sufragar el tanto por ciento del total que le corresponde aportar a la administración municipal.