Francia juzga a un antiguo etarra por la violación de su hija
Buscan en Portugal nuevos escondites empleados por la banda terrorista
El Tribunal de lo Criminal de Pau (Francia) comenzó este lunes a juzgar al antiguo miembro de ETA Mikel Zuriarrain Ibáñez, de 63 años, acusado de haber violado a su hija, menor de edad en el momento de los hechos, durante su estancia en Nicaragua a comienzos de la década de 1990. Está previsto que el juicio, con jurado popular, quede este martes visto para sentencia, según las fuentes judiciales consultadas. El proceso a Mikel Zuriarrain, nacido en Tolosa (Guipúzcoa) el 12 de diciembre de 1946, es consecuencia de la querella criminal presentada por su hija Iraitz hace cinco años. La mujer, que hoy tiene 33 años, denunció que su padre la había violado en el verano de 1991 con motivo de una visita que le hizo en Nicaragua, donde estaba desde 1988 con otros militantes de ETA.
Según su relato, en mayo de 1991 se reunió con su padre en Managua y luego se instalaron hasta setiembre de aquel año en una vivienda rural de Malpaisillo, localidad donde sitúa los hechos denunciados. La querella precisa que la adolescente, que entonces tenía 14 años, sufría anorexia y tuvo que ser hospitalizada cuando regresó al domicilio de su madre en el País Vasco francés pues sólo pesaba 28 kilos para una estatura de 1,65. En declaraciones prestadas durante la instrucción sumarial, el acusado reconoció haber cometido abusos deshonestos con su hija, delito ya prescrito. Pero negó haber incurrido en violación por penetración, cargo que conserva la vigencia penal. Mikel Zuriarrain cumplió con su reclusión en la prisión parisiense de La Santé, entre el 26 de julio de 1996 y el 4 de mayo de 1998, la pena a la que fue condenado en la capital francesa por asociación de malhechores con fines terroristas.
Investigación en Portugal. Mientras, el Ministerio del Interior español no descarta que ETA tenga más escondites o bases operativas en Portugal. Ni siquiera que en territorio luso haya más activistas de la organización terrorista. El director de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Vázquez, dejó ayer claro que los investigadores no dan por desmantelada la infraestructura etarra en el país: «las fuerzas de seguridad trabajan con todas las hipótesis».
Los servicios antiterroristas lusos son de idéntica opinión y siguen rastreando los montes de las cercanías de Óbidos.