Cultivar la energía o el campo como sumidero de CO2

Plantación de chopos para biomasa en Palanquinos.
Otra de las perspectivas que abre la modernización de regadíos en León -”con una estructura productiva más generosa con el tiempo que requiere la tarea de sacar adelante una cosecha en un ciclo de seis o nueve meses-” es la diversificación para los profesionales. Conocida la oportunidad, y con la liquidación de los regadíos tradicionales en el horizonte, Ucogal ya ha hecho una aproximación al comportamiento de especies de gran rendimiento en la generación de energía por quema de biomasa. De Argentina, el argosti, una planta perenne que permite cada año más de un corte, por tanto en la línea que se busca de optimizar recursos y posibilitar materia prima, fuente alternativa energética.
Los prototipos están marcados de antemano. Las sociedades promotoras de los complejos energéticos necesitan a los agricultores, y viceversa. Para una unidad de producción equivalente a un megavatio sería necesario aportar tres mil toneladas de biomasa vegetal. Se han implicado en el proceso organismos oficiales, sociedad energéticas y sociedades agrarias. La situación acerca al campo como agente implicado en la función de consumir CO2, otra de las exigencias de la planificación contra el cambio climático.