Gobierno de concentración, de nuevo
La presidenta de la Comunidad de Madrid no hablaba en broma cuando propuso formar un gobierno de concentración entre el PSOE y el PP para hacer frente a la crisis. Esperanza Aguirre no se amilanó por los comentarios que situaron su idea en el terreno de la ironía, «un comentario irónico no es una propuesta», dijo Mariano Rajoy, y ayer volvió a defender la coalición de socialistas y populares para gobernar si «de verdad» se quiere hacer frente a la crisis.
La dirigente del PP sostuvo tras la reunión de la dirección de su partido en Madrid que José Luis Rodríguez Zapatero debe tomar la iniciativa y plantear «un pacto de Estado a fondo» plasmado en «un gobierno de concentración». Aguirre señaló que no hay que asustarse por un gobierno con los dos partidos mayoritarios porque se «ha hecho en muchos países», por ejemplo en Alemania entre demócrata cristianos y socialdemócratas de 2005 a 2009.
La presidenta de la Comunidad de Madrid obvió la negativa de Rajoy y la dirección del PP a esta fórmula y defendió que si la propuesta no sale adelante será porque Zapatero «no quiere pactar».
Aguirre se mostró convencida de que el presidente del Gobierno, en el fondo, prefiere que el acuerdo que propone a las demás fuerzas políticas se limite a «pactos puntuales» que no servirían para afrontar la situación económica.
La propuesta de la líder de los populares madrileños no cuaja en su partido, pero supone un nuevo desaire a Rajoy y a la línea oficial del partido. La presidenta madrileña volvió a ser contestada desde la dirección de su partido y la secretaria general, Dolores de Cospedal, insistió en que se trata de «comentarios irónicos» que no es la «alternativa oficial» del PP.