Una operación contra la mafia ruso-georgiana genera 24 detenciones en España
En Barcelona ha caído el supuesto nuevo zar de la red en la Península y en Getxo el presunto contable

Agentes de la Erzaintza, con un detenido en Algorta.
La policía nacional, la Erzaintza y los Mossos d-™Esquadra han golpeado en las últimas horas los tentáculos de la mafia ruso- georgiana en España. En una redada coordinada de los tres cuerpos desde la Audiencia Nacional fueron capturadas 24 personas en España, mientras que otros 45 sospechosos eran detenidos en diferentes países europeos como Francia, Italia, Austria, Suiza y Alemania. Todos ellos, hombres de confianza de los grandes capos de los grupos del Este, están acusados de delitos de tráfico de drogas, armas, cohecho, blanqueo de capitales y, probablemente, conspiración para el asesinato.
La operación, denominada Java y dirigida por el juez Fernando Grande-Marlaska, se saldó con quince detenidos en Barcelona, cuatro en la Comunidad Valenciana, otros cuatro en la localidad vizcaína de Getxo y uno en Guadalajara. En todos estos lugares hubo registros, como también en Madrid.
Durante más de un año, la Fiscalía Anticorrupción y los especialistas de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado de la policía nacional han seguido el rastro a esta vasta red, que hunde sus raíces en la denominada operación Troika, en la que se detuvo en junio del 2008 a veinte cabecillas de la organización criminal de origen ruso Tamboskaya-Malysevskaya, entre ellos su supuesto máximo responsable, Gennadios Petrov.
Mandos de la investigación destacaron una detención en Barcelona por encima de todas las demás: Kakhaber Shushanasvili, el supuesto nuevo Zar de la mafia en España, sustituto Alexander Kalashov, encarcelado durante casi cuatro años en Madrid (tras ser extraditado por Emiratos Árabes), hasta que el pasado 2 de marzo fue puesto en libertad bajo fianza de 300.000 euros, a pesar de la oposición tajante de la Fiscalía Anticorrupción. En Getxo fue detenido el presunto contable de la red.